Pimentones, tomates y bananas plagan las pinturas del artista cubano Juan Carlos Rivero, que a principio del mes ha colgado para muestra 16 de sus obras en las paredes de Casa Góngora, ubicada en el sector histórico de San Felipe.
Rivero traza con óleo sobre el lienzo metáforas que hacen de las frutas vehículos para transportarse en el tiempo o especies de canoas, lanchas lideradas por humanos con rumbos indeterminados. Precisamente, el pintor ha designado a su colección el nombre de “Metáforas de la memoria”, en honor de esas múltiples interpretaciones que resultan de la contemplación de sus creaciones pictóricas.
“La metáfora para mí es una herramienta que utilizo frecuentemente, con el fin de darle un sentido más poético a la obra y su discurso”, argumenta el artistas, ganador de premios en su natal Cuba, así como en Argentina y España.
“Yo vengo de una isla, y la noción de la balsa, la barca y todo lo que pueda flotar sobre río o mar, será para mí una imagen extremadamente poética”, describe sobre el concepto de sus obras.
Además Rivero confiesa que es un amante de la cocina, por lo que le da a las bananas, ajíes y pimentones su protagonismo para que puedan evocar olores y sabores en quienes las observan y puedan resultar un ente para llevar a la reflexión.
Por último, explica de la representación de los humanos, que “son barqueros de lo absurdo, imaginarios, contradictorios, como muchas cosas en la vida del hombre, y que a pesar de esto el hombre no renuncia a su empeño de conquistar lo imposible, las utopías”.
La colección “Metáfora de la memoria” permanecerá hasta mediados del mes en exposición en Casa Góngora y luego será llevada a la galería Beatriz Esguerra, en Bogotá, Colombia.

