INFLUENCIAS

La presencia poética japonesa en los versos panameños

La poeta y profesora Aura González Beitía informa que según el poeta japonés Masaoka Shiki (1867-1903), el haikus nació del haikai.

Destaca que la literatura panameña “registra muy pocos cultivadores de haikus o haikai”.

Al respecto, González Beitía cita que en 1995, la poeta y docente Alvarado de Ricord (q.e.p.d.) manifiesta en el prólogo de la Obra Completa Tiempo de luz y de sombra (1943-2002), de Tobías Díaz Blaitry (q.e.p.d.): “Los últimos poemas son miniaturas en esquemas de haikai, muy logrados como homenaje a la concisión de la poesía japonesa”.

También resalta González Beitía que en 2005, Dimas Lidio Pitty (q.e.p.d.) incluyó su poemario Figuras de agua (366 haikus divididos en 11 partes), en su Tomo II, poesías reunidas en Huellas en el agua (1965-2005). “Además, el poeta de Potrerillos dejó un libro inédito, Hojas de loto, que contiene mil haikus”.

Por eso, la poeta y periodista Lil María Herrera anota que la influencia de la poética japonesa “no es común en la poética panameña”.

“Si la vemos como imágenes poéticas sí, difiere en su estructura por lo breve de los haikus que captan un instante en solo tres versos”, plantea por su parte Sonia Ehlers.

La poeta Danae Brugiati destaca la obra de Octavio Paz, Mario Benedetti, Juan José Tablada, Ezra Pound, Antonio Machado, Federico García Lorca, algunos de los tantos creadores que han cultivado los haikus. “Hago notar que para nuestro libro Haiku do, la ruta de la poesía breve, desde el principio nos propusimos conservar la métrica clásica japonesa”.

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