Tras la anulación de su primera edición en 1939 debido al conflicto bélico, el Festival Internacional de Cine arrancó en Cannes el 20 de septiembre de 1946, un año después del fin de la Segunda Guerra Mundial.
En esa caótica primera edición se mezclaron bobinas, hubo una crisis diplomática y mucha improvisación, pero las grandes obras maestras del séptimo arte ya estaban presentes.
El festival se inauguró con un memorable lapsus del ministro de Comercio y Agricultura: “Declaro abierto el primer Festival de Agricultura”. El desafortunado ministro inició así una larga serie de inolvidables errores, la mayoría de ellos debido a los nervios.
Así, 30 años más tarde, el gran Akira Kurosawa fue rebautizado como Harakiri Kurosawa y Ettore Scola se convirtió en Hetero Scola.
La creación del festival fue el fruto de siete años de preparación. La idea surgió en 1939 para rivalizar con la Mostra de Venecia, controlada por Mussolini, y se eligió la ciudad de Cannes, en detrimentro de Biarritz, en el litoral atlántico, para acoger la primera edición, prevista del 1 al 20 de septiembre de 1939.
“El nombre del festival ya brillaba en letras de neón en la fachada del casino municipal cuando la locura de los hombres apagó las luces”, escribió Philippe Erlanger, uno de los fundadores del certamen.
El 3 de septiembre se declaró la guerra a Alemania y las estrellas que ya se encontraban en Cannes, como Tyrone Power, Gary Cooper y Norma Shearer, volvieron a Estados Unidos. Apenas terminado el conflicto, el proyecto volvió a ponerse en marcha. Por aquel entonces el festival se regía más bien por criterios diplomáticos. Las películas presentadas eran escogidas por los países invitados por Francia y el reglamento estipulaba que una obra podía ser retirada si era susceptible de “herir el sentimiento nacional de otros países”.
