El príncipe Enrique reembolsó a la corona británica la costosa renovación, a expensas de los contribuyentes, de su residencia en Windsor, dijo su portavoz, una semana después de que concluyera un acuerdo con Netflix.
Cuando anunciaron su retirada de las obligaciones como miembros de la familia real británica, a principios de enero, el duque de Sussex y su esposa Meghan habían prometido reembolsar los trabajos en Frogmore Cottage, en Windsor, por un monto de 2.4 millones de libras (3.2 millones de dólares).
Enrique, sexto en el orden de sucesión al trono, “hizo una donación a la Corona” que “cubre por completo el costo de la renovación de Frogmore Cottage”, destacó el vocero. Según una fuente citada por la agencia de noticias británica PA, el reembolso fue posible gracias al contrato que la pareja firmó con Netflix.
Instalados en California, el príncipe y la ex actriz estadounidense anunciaron que producirán a demanda filmes de ficción, documentales y series para la plataforma de videos, sin revelar el monto del contrato. Los cónyuges ya tienen varios proyectos adelantados, anunció Netflix, lo que incluye una serie documental sobre la naturaleza y una serie animada de mujeres con destinos destacados.
La pareja ha sido criticada por intentar capitalizar su fama y nobleza, en tanto se niega a asumir las actividades formales y representativas de la familia real.
Subrayaron su voluntad de trabajar por causas humanitarias, inclusive a través de su nueva fundación, Archewell.
