Las prioridades de la investigación en salud

Las prioridades de la investigación en salud
Se discutieron 19 temas y sus subtemas, entre ellos enfermedades transmitidas por vectores, cáncer, medicamentos y nuevas tecnologías. NYT Images

Cuando se trata de asignar recursos económicos, técnicos e institucionales en materia de investigación en salud, ¿cómo se escogen las prioridades? ¿Conviene más estudiar enfermedades infecciosas o las no transmisibles? ¿Se deben incluir aspectos sociales? Y dentro de cada categoría, ¿cómo definir aquellos más relevantes?

Entre los criterios que los tomadores de decisiones deben considerar están el impacto en los resultados de salud que tiene cada tema propuesto para hacer un estudio, su eficiencia en términos de la inversión que se puede hacer y los resultados que se quieren obtener, la factibilidad de que sean implementados y los efectos en la equidad en salud.

ANTECEDENTES DE UNA AGENDA

Desde hace seis meses, el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES) lidera un proceso apoyado por el Ministerio de Salud (Minsa) y en el cual colabora la Organización Panamericana de la Salud (OPS), para lograr un consenso entre expertos en salud pública para definir la “Agenda Nacional de Prioridades de Investigación para la Salud, Panamá 2016-2025”.

Con ese fin, esta semana se desarrolló un taller de dos días en el cual participaron representantes del Minsa, el ICGES, la OPS, Indicasat, la Caja de Seguro Social, la Universidad de Panamá, la Universidad Autónoma de Chiriquí, Florida State University y Probidsida.

El Dr. Carlos Pinzón, consultor de la OPS, explicó que a partir de una encuesta realizada anteriormente entre los diferentes actores, se habían priorizado 19 temas de investigación y sus subtemas. Estos últimos fueron clasificados en críticos, importantes y no importantes, y la idea del taller era discutir, en 9 mesas de trabajo, cuáles debían contemplarse en la futura agenda de investigación y sustentar por qué debían volver a considerarse algunos que habían sido excluidos.

Los temas analizados fueron: enfermedades infecciosas, nutrición y alimentación, enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, cáncer (de cuello uterino, de mama, colorrectal, de próstata y gástrico), enfermedad renal crónica, salud infantil, salud mental, salud materna y perinatal, el impacto del calentamiento global en la salud panameña, salud laboral, accidentes de tránsito, violencia, sistemas de salud, medicamentos y nuevas tecnologías, salud familiar, consumo de alcohol, tabaco y sustancias psicoactivas, políticas públicas y generación de evidencia científica.

DESMENUZANDO LOS DETALLES

En el caso de salud materna y perinatal, se discutieron como subtemas los determinantes del embarazo adolescente, de la muerte materna y perinatal, la distribución de recursos humanos en salud, el acceso a servicios de salud y los determinantes en el uso de métodos anticonceptivos.

Dentro del impacto del calentamiento global en la salud, se incluía el estudio de estrategias que garanticen agua potable, y el manejo de residuos orgánicos.

En algunos casos, los participantes coincidieron en que había aspectos que ya habían sido estudiados, o que por ejemplo, para poder investigar sobre el impacto del uso de las TIC para darle seguimiento al tratamiento de la enfermedad cardiovascular, primero debía crearse una plataforma tecnológica para llevar ese control, que debía adecuarse entre los centros de salud, hospitales privados y públicos, que las personas debían tener acceso a banda ancha de internet y a los dispositivos.

También era importante definir con claridad los conceptos, por ejemplo, en qué consistía exactamente una atención “integral” en salud mental o crear “centros especializados” para el manejo de enfermedades.

Se discutió sobre la estandarización de políticas públicas de salud y la necesidad de focalizar los esfuerzos en lugares específicos.

El ICGES evaluará los resultados del taller y se espera que las prioridades de investigación tengan una preponderancia en lo que se refiere a la dotación de recursos económicos, técnicos e institucionales para los próximos 10 años.

Este esfuerzo debe ser cónsono con lo que establece la Política Nacional de Salud del Minsa para el periodo 2015-2025, específicamente la número 7, que se refiere a Investigación en Salud.

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