Un nuevo estudio indica que para un número de pacientes cuyos problemas de memoria son difíciles de diagnosticar, las tomografías PET pudieran llevar a cambios de tratamiento.
Las conclusiones son la primera mirada a un vasto estudio en curso en Estados Unidos para determinar si el programa Medicare debería comenzar a pagar por escaneos especializados que detectan un indicador importante de alzhéimer: una placa senil llamada amiloide.
El mal de Alzheimer es la forma más común de demencia y los síntomas clásicos junto con un examen de memoria suelen bastar para un diagnóstico. Pero síntomas inusuales pudieran indicar otra forma de demencia que, aunque no tiene cura, requiere otro tipo de tratamiento. Y, en el otro extremo, es difícil determinar si una pérdida ligera de memoria es un indicio temprano de alzhéimer, o un padecimiento tratable como la depresión, o la declinación normal por envejecimiento.
