Que una producción cinematográfica surcoreana se haya llevado el premio Óscar a mejor película del año 2020 trasciende más allá de la sorpresa y elogios. Parásitos, del director surcoreano Bong Joon Ho, no solo llevó a su país la primera estatuilla dorada (al final obtuvo cuatro: mejor película, mejor director, mejor película extranjera, y mejor guión original) sino que ha sido el primer filme de habla no inglesa en alzarse con el máximo premio entregado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood a lo largo de sus 92 años. Pero lo trascendente de este logro es que se puede traducir en aires de cambio para la industria del cine, no solo norteamericana, sino global.
Como antecedentes al premio están los propios cambios por lo que pasa la Academia, para el director nacional de las Artes del Ministerio de Cultura de Panamá, Daniel Domínguez, los gustos de esta institución se están volviendo cada vez más internacionales.
Cine nacional
Actualmente la sala de cine IMax del Centro de Visitantes de Miraflores, proyecta cada jueves una película panameña, como ‘Chance’ (2009) o ‘Congelados en Rusia’ (2018), entre otras, además del documental ‘Canal de Panamá: Una Tierra Dividida Un Mundo Unido’.
Los precios de entrada para nacionales es de 10 dólares los adultos y siete dólares los niños. Mientras que el valor para extranjeros es de 15 dólares los adultos y 10 dólares los niños.
“Desde hace 5 años han aumentado la cantidad anual de invitaciones para agregar a nuevos miembros y han aumentado los países de procedencia de donde nacieron o residen esos nuevos académicos. Para hacer una idea han aumentado a más de 1,500 nuevos miembros de la Academia en el último lustro. Esto permite que cada vez los votantes sean más diversos. Además evita lo que ocurrió durante los primeros 80 años del Óscar que era entregado, en promedio, por un académico que en líneas generales era hombre, blanco, nacido en Estados Unidos y tenía entre 60 y 70 años”, comenta el también crítico de cine.
Para Domínguez, estas transformaciones han favorecido el éxito que tuvo en el Óscar el filme Roma en el 2019 y este año Parásitos. “También queda en evidencia en el hecho que ocho de los 10 realizadores premiados en la categoría de mejor director sean cineastas no nacidos en Estados Unidos. Por ejemplo, Alfonso Cuarón, mexicano, firmó Roma, y es de Corea del Sur el director de Parásitos Bong Joon-ho. Otro cambio de paradigma y de consumo de cine es el popular streaming, al que tanto miedo le tiene más de un productor de Hollywood y más de un dueño de cadena de cine en Estados Unidos. El streaming ha permitido que cada vez sea más normal que cualquiera que tenga, por ejemplo, Netflix, vea hoy una película china, mañana una de Nigeria, pasado una de México y después otra de Francia. Lo que significa que cada vez menos es una barrera el idioma”.

Ahora sobre cómo este logro y cambios impacta al resto del cine global, Domínguez concluye que “esto le dará mayor esperanza a películas”.
En tanto, el presidente de la Asociación Cinematográfica de Panamá (Asocine) Luis Pacheco, quien ve en dicho triunfo del director Bong Joon Ho, la posibilidad de internacionalizar más el trabajo de otros países, incluyendo Panamá.
“En el istmo más del 95% del cine en taquilla proviene de Hollywood, y lo mismo ocurre en todo Latinoamérica con más del 90%. Creo que el hito que ha creado Parásitos puede lograr que las salas de cine permeen y que el cine se empiece a abrir un poco más, con el objetivo no solo de ganar premios sino lograr que en cada país se abra un poco más de taquilla a sus propias producciones o a filmes de otros países que no solo sea Hollywood”.
Pacheco ve el triunfo de Parásitos, no solo en los Óscar sino en otros tantos relevantes festivales de cine como el de Cannes, la esperanza que comience a cambiar la forma en que el público panameño consume cine y se quiera aproximar no solo a otras producciones más allá de las estadounidenses.
