El escritor español Vicente Molina Foix afirmó ayer en Miami que la salud del libro de cuentos es buena, pero lamentó que en el mundo hispánico no haya alcanzado un “rango equiparable” al de la novela, por lo que, ironizó “vivir del cuento no es posible”.
Molina Foix ha acudido a la Feria Internacional del Libro de Miami con su segundo libro de relatos, El hombre que vendió su propia cama (Anagrama), bajo el brazo y feliz de regresar a esta ciudad que conoció hace ya bastantes años en compañía del escritor y guionista cubano Guillermo Cabrera Infante (1929-2005).
El escritor, que mantendrá este domingo un diálogo con el argentino Alan Pauls, la mexicana Margo Glantz y los españoles Agustín Fernández Mallo y Espido Freire, precisó a EFE que, aún cuando el cuento está hoy mejor valorado en la cultura hispánica, su repercusión sigue siendo minoritaria.
“En nuestra cultura, el cuento no tiene la misma valoración que en la cultura anglosajona”, y, de hecho, un escritor como el estadounidense Raymond Carver (1938-1988) “habría sido un autor minoritario en España”, apuntó Molina Foix (Elche, 1946), que residió ocho años en Inglaterra, donde se graduó en Historia del Arte por la Universidad de Londres.