La especie humana ha sobrevivido a todos los virus a los que se ha enfrentado. Con el huésped presente, tendremos que aprender a convivir, pues el canal endémico estará con nosotros por el resto de nuestras vidas.
Covid y sus variantes han afectado a 500 millones de personas, algo menos del 10% de la población mundial. 5 millones no han sobrevivido. En nuestro país, de 4.3 millones de habitantes, han fallecido casi 7 mil 500 personas afectadas por la enfermedad. Y ya nos encontramos en la cuarta ola. En Italia y otras naciones europeas, se afronta una sexta ola.
Converso con Eduardo Ortega-Barría, autoridad en la materia y secretario nacional de la Senacyt. Es médico pediatra, asesor oficial en vacunología, investigador clínico y experto en enfermedades infecciosas. Chorrerano, se ha formado y laborado en Panamá, EU, México y Brasil.
Tratamos de entender la evolución de la enfermedad dos años después de su debut en Wuhan, provincia china. Me acompañan los periodistas Jenny Lee Martínez, cetrés radicada en Abruzzo, Italia, y José Gonzáles, arequipeño de NY, también banquero y agudo analista. Visiones distintas de un flagelo: covid.
Delta y ómicron son variantes que están conviviendo. En Italia, causan estragos. A diario, el promedio de muertes es de 270 y los contagios se acercan a los 200 mil.
A diferencia de las variantes anteriores (alfa, delta), la ómicron (o en lengua griega), posee muchas más mutaciones (50, a diferencia de las otras, entre 11 y 15). La variante no reconoce algunas señales de las vacunas. Ni se producen los anticuerpos suficientes ni están preparados los linfocitos para defender el sistema inmunológico de quienes resultan enfermos. Peor para los invacunados.
La inmunidad celular, no obstante, está protegiendo el organismo, al evitar que, si es contagiado, no se exponga a los rigores de ser ingresado a la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), lugar de protección, pero más cercano al más allá, o a la sala hospitalaria.
Padecemos la peor ola. La más difícil fue la de enero de 2021. Una vez iniciadas las jornadas de vacunación, Panamá en promedio se puso al frente en Latinoamérica y pudo afrontar con éxito el rigor de la tercera ola, protagonizada por la variante delta (d en griego), surgida de la India.
Hoy se calcula que cohabitan en nuestro medio las variantes delta y ómicron (nacida en Suráfrica y donde el virus se retira). La cuarta ola infecta a mayor velocidad y la variante es más eficiente en los contagios, si bien la letalidad, en contraste, es menor. En NY, ya la ómicron domina el 95% de los contagios. Una variante que es más contagiosa de 3 a 5 veces en relación con la delta.
En Suráfrica, donde surgió, ómicron se ha esfumado, sin embargo en Reino Unido y EU azota. Demografías diferentes.
Nuestras células de memoria y nosotros también aprendemos a sortear este virus y sus variantes, y nos vamos haciendo resistentes y conocedores del maldito.
Para Eduardo Ortega-Barría, es temprano para endosar la creencia de que la variante ómicron, más benigna, representa el fin de la pandemia. No la ratifica ni la descarta. “Es posible”, responde. Dependerá de la evolución de la enfermedad en pagos, por ejemplo de EU y Reino Unido. ¿Cuándo habrá la transición de pandemia a endemia? También está por verse.
Información ayuda a entender: 25% de resfriados en infantes es causado por coronavirus. La covid puede degenerar en un resfriado, con algún brote estacional, como aquel de la influenza, y cubrirse de él con una vacuna cada uno o dos años. Es preferible protegerse de ella, estudiar su evolución y entender mejor el virus y su enfermedad.
El autor es periodista y filólogo.
