TEATRO Y DANZA

La rambulería, a escena

La rambulería, a escena
La rambulería, a escena

Refistuleros tiene la intención de ser una radiografía de la rambulería panameña, utilizando la danza y el teatro como instrumentos para narrar los ademanes más característicos de la población. La pieza se presentará el 23 y 24 de octubre en el Teatro Nacional.

Lo que conocemos como “rambulería panameña” se forma en un contexto en el que convergen el pasado como y presente del país.

Con Refistuleros, se pretende construir un punto de encuentro entre sus habitantes originarios, así como otros grupos sociales que aportan sus diferentes lenguas, costumbres e historias, con la multiculturalidad contemporánea de Panamá.

La rambulería, a escena
La rambulería, a escena

Esta coreografía nace precisamente con el abocioso afán de resumir los rasgos más típicos de los grupos sociales que viven en el país y, a la vez, narra sus historias transcurridas en todos los tiempos y entornos. Historias que se cuentan con una puesta en escena enmarcada por seis cuadros que relatan el devenir de la gestualidad panameña.

A su vez, ocho bailarines y actores en escena serán apoyados por música, sonidos y videos.

El concepto

Nyra Soberón Torchia, una de las creadoras de Refistuleros junto a Ana María Suárez, comenta que la obra es un homenaje a la gestualidad expresiva y cargada de ironía de todos los habitantes de la ciudad. “No nos importa ni el grupo étnico de origen, ni el grupo social. Simplemente, estamos haciendo un homenaje a todos”.

La rambulería, a escena
La rambulería, a escena

Soberón Torchia cuenta que unió su vasta experiencia en las tablas del teatro, junto con el talento de Suárez en la danza, considerando que la gestualidad criolla tiene un valor escénico necesario para convertirse en un vocabulario presente en disciplinas como el teatro y la danza. Eso sí, aclara, abordándolo siempre desde el respeto. “Es imposible burlarnos porque vemos belleza”, puntualiza.

La dramaturga dice que otra de las razones por las que Refistuleros sale a la luz, es el vacío de aquellas representaciones culturales que cuenten las historias autóctonas. “En Panamá, tenemos la costumbre de mirar muy seguido hacia afuera y no nos observamos a nosotros mismos”, lamenta la artista.

Refistuleros es una oportunidad para explorar detalles que son visibles pero que suelen pasar desapercibidos. “[Aquí] no se descubre el potencial artístico que tiene la ciudad y el país. Es imprescindible mirar los aspectos sociales y culturales de la vida nacional para poder después ponerlos, con respeto, en la escena cultural”, reflexiona.

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