La mayor satisfacción de Luis Romero al rodar El último soldado fue “dejar plasmado en un documento audiovisual, un legado para las nuevas generaciones de jóvenes panameños que no convivieron con la realidad de la Zona del Canal”.
Filmarlo fue recuperar “los letreros de ´Do not trespassing´, con los policías, los bomberos, escuelas, comisariatos libres de impuestos, y toda la telaraña social y militar estadounidense en el ombligo del país”.
Quería que se entendiera “una insólita convivencia que incluyó un sistema de leyes estadounidenses para regir en la Zona del Canal, paralelo a las leyes locales”.
Un sistema, rememora, que incluía su propio correo, radio, prensa y televisión, y “todo un territorio custodiado de 14 mil kilómetros, al que ningún panameño común podía entrar”.
Su filme recoge los años de lucha nacionalista de diferentes generaciones y “muestra los movimientos más significativos en la historia panameña, así como los personajes más influyentes en las acciones de recuperación de las tierras hasta llegar a la salida del último soldado estadounidense del territorio panameño”.
El último soldado, producido por el fondo internacional Doctv Latinoamérica, que tiene a Sertv como su contraparte nacional, se proyecta hoy martes, a las 7:30 p.m., en el salón Bejuco- Chocoe en la Feria Internacional del Libro de Panamá, y luego la audiencia podrá conversar con Romero.
Con anterioridad, este filme se presentó a través de la Conferencia de Autoridades Cinematográficas de Iberoamérica en 20 televisoras públicas y educativas de los 14 países que la forman.
“Traté de contactar a alguna alta autoridad del Ministerio de Educación del gobierno anterior para que pudiera ser distribuido en las escuelas, pero no obtuve respuesta”, lamenta.
Su idea es llevarlo a los cines latinoamericanos en 2015. El último soldado fue merecedor del Fondo Nacional de Cine de Panamá 2014, en la categoría post-producción, que permitirá su ampliación a 90 minutos.
