Unos 3 millones de vidas podrían salvarse antes de 2030 si aumentara la financiación para la lucha contra el cáncer en los países de ingresos bajos y medios, afirmó ayer la Unión para el Control Internacional del Cáncer (UICC).
En el día mundial de la enfermedad, la UICC -formada por 800 organizaciones, universidades, ministerios y asociaciones de enfermos- indicó que, según sus proyecciones, si se aumentara la financiación en 18 mil millones de dólares por año en los países menos desarrollados se podrían reducir en un 30% las muertes por cáncer en 2030.
Esta disminución se conseguiría gracias a la detección temprana y a la mejora de la atención a los pacientes. La UICC resaltó que todas las personas en el mundo deberían contar con acceso a tratamientos de calidad contra el cáncer, sin importar donde viven y su capacidad adquisitiva.
El cáncer es una de las principales causas de muerte y, según el último estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2012 provocó 8.2 millones de defunciones. Se estima que 5 millones de personas que fallecen a causa de esta enfermedad lo hacen con dolor.
De acuerdo con la UICC, el 90% de los fármacos contra el dolor lo consume el 10% de los pacientes.
Otra de las actuaciones que deberían llevarse a cabo para reducir drásticamente las muertes por cáncer sería triplicar los impuestos al tabaco, lo que implicaría un ingreso extra para los Estados de 400 mil millones de dólares anuales y ayudaría a un tercio de los fumadores a dejar ese hábito.
“Más de 8 millones de personas mueren anualmente de cáncer y el 60% de los decesos ocurre en países de ingresos bajos y medios”, afirmó el presidente de la UICC, Tezer Kutluk. La cifra absoluta de casos en los países en vías de desarrollo se prevé que aumente de forma alarmante, debido al crecimiento de la población y su envejecimiento.

