La justicia británica rechazó ayer la petición de inmunidad presentada por el rey emérito de España, Juan Carlos I, como parte de una demanda de acoso interpuesta en Londres por su examante Corinna zu Sayn-Wittgenstein.
La defensa del rey aseguró en diciembre ante la Alta Corte inglesa que éste disponía de inmunidad en su calidad de “miembro de la familia real española”. Pero el juez Matthew Nicklin se pronunció ayer en su contra: “cualquiera que sea el estatus del acusado en la ley y la constitución española, ya no es ‘soberano’ o ‘jefe de estado’ con inmunidad personal [...] la reclamación de la demandante se basa en una conducta de acoso [y] tales actos no entran dentro de la esfera de la actividad gubernamental o soberana”.
Esto permite que la demandante, también conocida por su nombre de soltera Corinna Larsen, siga adelante con su demanda civil.
Larsen, de 58 años, dice haber sido amante del entonces monarca entre 2004 y 2009, y denuncia que, tras su ruptura, fue espiada y se vio acosada por orden de él. Juan Carlos I lo niega.
En documentos judiciales, Larsen aseguró que el rey emérito le dio “obras de arte, joyas y obsequios financieros”, incluidos unos $73 millones, en junio de 2012. Pero afirma que Juan Carlos intentó reanudar su relación y, cuando ella lo rechazó, él emprendió un “patrón de conducta equivalente al “acoso”.
La próxima audiencia está prevista para el 29 de marzo. Juan Carlos I, de 84 años, abdicó en 2014 en favor de su hijo Felipe VI.

