Frente a un mar en calma el mundo parece un poco menos finito. La sutil línea natural que divide al cielo de las aguas da esa sensación de inmensidad, que al mismo tiempo recuerda que existen los principios y los finales.
Es allí frente al mar, en donde tiene lugar una de las tradiciones más concurridas para celebrar el fin de un ciclo y el comienzo de otro, la reveillon o Nochevieja, en Brasil.
Los brasileños le dan la bienvenida al nuevo año vestidos de blanco, en la playa, viendo los fuegos artificiales y saltando siete olas los primeros minutos del 1 de enero para tener un buen año.
Miles de visitantes extranjeros y de otras partes de Brasil acuden a Copacabana, en Río de Janeiro, para formar parte de la celebración en la víspera del comienzo del nuevo año, aunque unos días antes ya la playa recibe a sus primeros visitantes.
Y es que los seguidores de las religiones afrobrasileñas tienen rituales en el mar en honor a Yemanyá, la Reina del Mar, una divinidad de origen africano. Vestidos de blanco y de azul, le llevan ofrendas a la divinidad.
Pero Brasil no es el único país que celebra el nuevo año en las aguas.
En Chile, aunque es tradición salir al centro de Santiago, la atracción es el “Año Nuevo en el Mar”, en la bahía de Valparaíso. Allí los chilenos acuden a ver los fuegos artificiales iluminando la costa, y hay quienes reservan un puesto a bordo de lanchas o yates.
Por otro lado, una tradición que tiene que ver con agua, pero no de mar, es la de los cubanos, que tiran agua por la ventana a las 12:00 medianoche para sacar lo malo del año que termina.
En regiones como Nápoles, en Italia, no arrojan agua por la ventana, sino platos.
En Dinamarca también arrojan platos, pero lo hacen frente a la puerta de sus amistades y familiares para desearles feliz año.
Y así continúan las tradiciones para el conteo regresivo, en donde se siguen costumbres tan particulares, como la de esperar a las 12:00 mirando una gran esfera de cristales y en medio de recitales en el Times Square de Nueva York, hasta tradiciones en común en Iberoamérica.
