La víspera de su viaje de cuatro días, el papa Francisco envió un mensaje a los iraquíes. ‘Voy como peregrino (...) a implorar al Señor perdón y reconciliación tras años de guerra y terrorismo (...) y voy entre ustedes como un peregrino de la paz’.
Anhelo conocerlos, ver sus caras, visitar su tierra, antigua y extraordinaria, cuna de la civilización’, reconoció, dirigiéndose a musulmanes, judíos y cristianos.
