La continua transformación digital y, más recientemente, la reactivación económica dieron pie al uso de los códigos QR para realizar diversas funciones, desde visualizar el menú del restaurante donde vamos a consumir hasta la redirección a una página web que nos guía a información que queremos saber de la manera más directa e instantánea.
No obstante, los cibercriminales cada vez más se las ingenian para cometer fraudes y, los delitos que usan los códigos QR como instrumentos de fechorías, no son la excepción.
Para entender la amenaza, lo importante es establecer qué significan las siglas QR. Estas responden a la frase quick response que, en español significa respuesta rápida. La estructura de los QR permite que sean decodificados mediante las aplicaciones disponibles en los teléfonos inteligentes, que leen la información contenida en el código mediante la cámara de dichos dispositivos.
Abrir una página web, descargar un archivo, agregar un contacto, conectarse a una red Wi-Fi e, incluso, realizar pagos en línea son algunas de las variadas funcionalidades de los códigos QR.
Y uno de los ciberdelitos asociados a los códigos QR es la redirección del usuario a una página web para robar su información personal mediante volantes que puedan contener falsos códigos QR en la vía pública.
En otro contexto, los atacantes podrían aprovechar los momentos en los que el usuario descarga un archivo PDF con el menú de un bar o un restaurante para alterar el código QR que conduce al archivo donde debería estar el menú y, posteriormente, instalar un virus malicioso que podría llegar a dañar el dispositivo.
Sol González, analista de la compañía de seguridad informática ESET, destacó que los códigos QR también se están utilizando como medios de pago por parte de algunos negocios, por lo que resaltó la necesidad de la revisión periódica de estos códigos por parte de ellos, para vigilar que no sean reemplazados. “A simple vista, los códigos QR son iguales”, apuntó.
Ante los anuncios publicitarios que contienen un código QR y están en línea, González recomienda aplicar la máxima cuando se trata de asuntos relacionados a la internet: averiguar si algo es tan bueno como para ser cierto.
El experto en tecnología Alex Neuman puntualizó que los códigos QR son sólo una indicación que lleva a una página web. “No hay tal cosa como ‘situaciones sospechosas’ con los códigos QR. Si hay algo, lo puede haber en la dirección adonde nos llevan. Si un código QR nos lleva a una página web, debemos tener las mismas precauciones que con cualquier otra página”, dijo.


