La policía italiana anunció el secuestro de 500 obras del pintor británico consideradas falsificadas, así como la incautación de bienes diversos por un valor de 3 millones de euros. Cinco personas fueron acusadas en el marco de esta investigación.
El principal sospechoso es un coleccionista de Bolonia —según la prensa— que desde 2018 era objeto de dos investigaciones diferentes.