Cuando se acercaba el momento de escoger una carrera, Oris Sanjur lo tenía claro: biología. Era la alternativa más cercana que había en el Panamá de entonces, para prepararse y continuar, más adelante, en el campo de la genética. Empezaba a llegar información de las posibilidades que ofrecía la disciplina científica, un mundo por explorar que a Sanjur, estudiante de 17 años, le resultaba fascinante.
“¿Por qué biología?”, “¿Eso no es muy aburrido?”, “¡Mejor estudia medicina, leyes o banca!”. Desatendió los estigmas que acompañaban los derroteros de la ciencia y se marchó de La Concepción en Bugaba, un pueblo chiricano familiar, de esos donde todos los rostros son conocidos; para ingresar a la Universidad de Panamá (UP).
Poco después, en 1989, empezó su vínculo con el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (Stri) como asistente de investigación y luego como becaria postdoctoral tras estudiar biología celular y del desarrollo en Rutgers, Universidad Estatal de Nueva Jersey, Estados Unidos (EU). Hoy es la nueva directora interina del Stri, primera panameña y primera mujer en desempeñar el cargo en los 110 años de historia del centro científico.
Su motivación, recuerda, fueron las palabras que sus padres, ambos educadores, le compartieron alto y claro cuando era una niña de 10 años: “Al no contar con recursos para dejarte riquezas, una buena educación es el legado que te podemos dejar, la herramienta para alcanzar todos los objetivos”.
“En Panamá hay oportunidades para formarse como científica o científico (...) Lo que hay que tener es ganas, disciplina y maestros con un entrenamiento sólido, no solo en contenido científico, también en pedagogía”
Oris Sanjur, directora interina del Stri
Describa el reto que asume al dirigir el Stri
Para mi es un honor aceptar el liderazgo interino del Stri y estoy muy agradecida con la dirección del Instituto en Washington, EU, quienes han confiado en mi entrenamiento académico y formación como científica a lo largo de los 30 años que llevo sirviendo a esta institución. Estoy confiada que con el equipo de trabajo que tenemos en el instituto, 80% panameño, seguiremos produciendo investigaciones prolíficamente como se ha hecho a la fecha.
¿Cuáles son algunos de los logros del trabajo de los científicos del Stri?
La creación de un esquema de separación de tráfico marítimo para proteger las ballenas jorobadas de la Bahía de Panamá, el proyecto Agua Salud para el manejo de las cuencas hidrográficas, la identificación de una plaga de los camarones, entendimiento del área del Canal por medio de estudios de los fósiles y la geología (Proyecto de Paleontología de Panamá), mejoramiento del manejo de mosquitos y otros vectores de plagas por medio de información sobre su ecología y mejoramiento del manejo de manglares, zonas claves en la conservación de las costas y la pesca.
Comparta detalles de su área de estudio y de sus investigaciones
Por más de 20 años estuve realizando investigación utilizando técnicas de biología molecular para estudiar la diversidad genética en varios grupos de organismos, peces, mosquitos, cocodrilos, plantas, entre otros. Algunos de los estudios científicos en los cuales he participado son “Uso de técnicas moleculares para estudiar orígenes de agricultura y centros de domesticación”, en el que realizamos análisis moleculares de varias especies de zapallos (Cucurbita) para determinar dónde fueron domesticadas estas especies; “Estudios de variabilidad genética en poblaciones de cocodrilos en Panamá y otras regiones de América”, en el que se utilizaron marcadores moleculares para entender la diversidad genética de cocodrilos; también “Estudios de poblaciones de mosquitos en bosques prístinos y en bosques intervenidos para entender la ecología de enfermedades infecciosas” y, con esto, entender mejor los potenciales patrones de transmisión de enfermedades infecciosas.
Hace algunos años decidí dejar de realizar investigación de manera directa para poder apoyar la investigación desde la plataforma de la administración, y eso es lo que he hecho durante los últimos años. El poder apoyar la labor científica y fortalecer la plataforma de ciencia en el ámbito institucional, es algo que toma tiempo y no permite continuar realizando mis propios proyectos de investigación. Sin embargo continúo haciendo ciencia a través de la colaboración y el apoyo a científicos nacionales e internacionales. También se hace ciencia cuando se facilita la generación de conocimiento.

¿La actual pandemia servirá para que se valore más el trabajo científico?
En el tema de crear conciencia sobre la importancia y urgencia de la ciencia, considero que hemos avanzado un poco. Y ese avance se ha dado porque nuestra comunidad científica ha crecido y hay un mayor nivel de conciencia y divulgación sobre el valor de la ciencia. Y eso lo hemos visto con la crisis actual, en la cual precisamente fueron los científicos quienes brindaron soluciones y apoyo para obtener información clave y poder enfrentar los retos que se presentaron. Sin embargo, todavía hace falta que el tema de ciencia y tecnología se incluya en muchas más agendas de país y que se considere la información científica en la toma de decisiones. La ciencia todavía no forma parte de nuestro ADN.
¿Cuáles son las principales dificultades para desarrollar la labor científica en Panamá?
Volvemos al punto de prioridades y de cómo se percibe la ciencia como parte del motor de desarrollo. Precisamente en estos momentos de pandemia y crisis mundial, se ha hablado mucho del valor y la importancia de la ciencia. Pero eso no debe quedar en palabras y se debe llevar a acciones concretas que permitan que el conocimiento que se genera se utilice como elemento para toma de decisiones. De esa manera, si realmente creemos que la ciencia es importante, pues pondremos los recursos y la voluntad necesaria para apoyarla.
¿Es más fácil dedicarse a la ciencia hoy que cuando empezó su carrera?
En el caso de Panamá, puedo decir que hacer ciencia hoy es más fácil que hace 30 años, ya que hay una mayor conciencia del valor de la ciencia como agente de cambio para la sociedad. Puedo mencionar que ahora hay más acceso a fondos para que los jóvenes puedan optar a carreras de ciencia, se está haciendo un mayor esfuerzo para educar en temas de ciencia y hay una comunidad científica de alto nivel, muy capacitada y que ha crecido en los últimos años gracias a programas de becas nacionales e internacionales. Nos falta camino por recorrer, pero creo que es importante reconocer los logros alcanzados hasta el momento como país y como comunidad científica.
Hay científicos panameños desarrollando estudios de evolución de especies en las islas Galápagos, de la vida en la tundra ártica canadiense o sobre el cambio climático en Emiratos Árabes Unidos, entre muchos otros...
Es un buen momento para los científicos panameños, porque la importancia y necesidad de conocimiento científico ha sido crítica y puesta en evidencia. Nuestra capacidad científica ha sido traída a la luz pública durante esta pandemia. Los científicos de Indicasat (Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología), Gorgas (Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud) y otras instituciones, unieron su capacidad de innovación, disciplinas y años de estudio, y muchas horas de desvelo, para crear medios de transporte viral y procesar pruebas del Covid-19 en apoyo al Ministerio de Salud. Estamos viendo hoy el resultado de la visión a largo plazo que tuvo la Senacyt (Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación), por ejemplo, que apoya la formación académica de científicos panameños con sus programas de becas, y la buena labor de los maestros y mentores que han enseñado a los jóvenes a lo largo de sus carreras.
Ciencia y educación. ¿Cómo se puede lograr en Panamá una mayor exposición de los conocimientos científicos en la población escolar?
Una de mis mayores satisfacciones y motivo de orgullo es poder compartir mis conocimientos y ayudar a crecer a las siguientes generaciones. Siempre les he dicho a mis chicas y chicos que usen mis hombros para apoyarse y poder alcanzar sus metas. Considero que la gran responsabilidad de aquellos que hemos alcanzado la madurez profesional es abrir camino a nuevas generaciones.
En Panamá hay oportunidades para formarse como científica o científico, en la UP o en universidades privadas. A través de Senacyt, Ifarhu y otras instituciones, los estudiantes pueden aplicar para obtener apoyo financiero y seguir sus sueños. Lo que hay que tener es ganas, disciplina y maestros con un entrenamiento sólido, no solo en contenido científico, también en pedagogía, que desde temprano motiven la curiosidad por la naturaleza. Si eres joven y te gusta la ciencia, no dejes de soñar.