Solange Arias, conocida artísticamente como Solinka, quien tiene 55 años de carrera artística, cerró con su presentación la décimo novena edición del Festival de Jazz de Panamá, que se desarrolló este año entre el 10 y el 14 de enero.
Con la expectación a flor de piel, dada la evolución de la cuarta ola de la pandemia en el país, la cantante se preparó para brindarle a su público un espectáculo para no olvidar.
Esta figura del panorama musical panameño, aseguró además que ese concierto se constituyó como una oportunidad para que las nuevas generaciones, como los millenialls o los centennials, pudieran conocer a una personalidad que indiscutiblemente formó parte del mapa musical panameño.
“Las nuevas generaciones no me conocen y los que sí me conocen es porque sus padres les han hablado de mí, pero la juventud me va a conocer”, explicó la artista, quién pronto publicará sus memorias bajo el título Simplemente Solinka.
Sus inicios en la música los recuerda cuando junto con su hermana ya fallecida, de la cual Solinka dice: “ella cantaba mejor que yo, tenía un timbre increíble”.
“En esos tiempos, escuchábamos la música en las emisoras y participábamos en programas como Cántelo sí puede en RPC Radio, en el que ganábamos diez centavos por cada canción”, relató.
La música que más le gustaba escuchar era la cubana, relata, así como los boleros mexicanos y chilenos, que en aquella época eran muy sonados en el país. Algunos de los artistas preferidos de Solinka eran Celeste Mendoza, Benny Moré y Lucho Gatica. “Siempre me gustó tener mi radio. Siempre. Yo soy muy poco amante de la televisión. Escucho mi música y las noticias por ahí y también me entero de las cosas por los periódicos, pero veo muy poco la televisión”, comentó.
Su rutina diaria, además de caminar todos los días, consta de prácticas de canto y vocalización en las noches, para seguir investigando y trabajando en sus jornadas diarias que terminan antes de la medianoche.
Solinka asegura que su vida artística la llenó plenamente de experiencias “muy bonitas”. Una de ellas, que la marcó profundamente, fue su participación en la IX edición del Festival de la Canción de la Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica (OTI), en 1980, con el tema Puede ser.
“Allá conocí a grandes artistas, para mí fue muy importante. Participar en ese festival fue grandioso para mí. Conocí al cantante español José Gómez Romero, conocido como Dyango, así como a Ednita Nazario”, recordó.
En defensa de los animales
Solinka es una ferviente defensora de los animales. “Me duele ver cuando un animal es maltratado porque son seres que no pueden hablar pero que sienten. Por ejemplo, cuando estaba en Perú con mi esposo traté de ayudar a los animalitos de allá con una oenegé que tenía una señora allá, y ya después cuando vinimos a Panamá, mi esposo me dice que teníamos que hacer una oenegé. Ahora, no pudimos hacer casi nada durante la pandemia. En el mes de abril hacemos una caminata anual en contra del maltrato animal que ojalá podamos retomar este año”, dijo.
La artista vive con un perro que rescató de su situación de maltrato, y cuida además de dos perritas que aparecieron la semana pasada en una caja frente a la puerta de su casa. A ellas, las vacunará y las esterilizará próximamente para poder entregárselas a alguien que les pueda brindar un hogar seguro. “Me tienen loca porque son bebés”, se ríe.
Consejos
Solinka tiene como principal consejo para aquellos que aspiran a ser artistas que no dejen que la fama les nuble la vista. “Hay que aterrizar porque muchos se creen la última Coca Cola del desierto, cuando salen en la televisión o sacan su primer disco, se marean. La disciplina también es importante. Hay que cuidarse en todo sentido. No se mareen, aterricen”, expresó.
Y resaltó la importancia de tener a un buen maestro de música que les ayude a entrenar su voz y, sobre todo, no tomar bebidas muy heladas ya que podrían ser perjudiciales para la garganta y las cuerdas vocales.
Critica que la música actual “no tenga un mensaje significativo”, al tiempo que elogió el trabajo artístico de cantantes y compositores como Rubén Blades y Omar Alfanno.

