Cuando Sony Corp. comenzó a desarrollar su siguiente consola de juegos, no podría haber imaginado que su lanzamiento coincidiría con la peor pandemia viral en un siglo. Y si los ejecutivos lo hubieran hecho, habrían tenido dificultades para comprender las implicaciones. Pero ahora la Covid-19 está aquí, y la PlayStation 5, aún no.
Sony reiteró esta semana un plan anterior para lanzar la nueva versión de su popular consola de juegos a más tardar en la temporada de fiestas de fin de año, lo que generalmente significa el período de Navidad.
Desde el comienzo de la crisis, en febrero, la compañía japonesa y su rival Nintendo Co. se han dado cuenta de que las personas confinadas en casa son beneficiosas para el negocio de los juegos. A la Nintendo Switch, una consola portátil híbrida lanzada en 2017, le ha ido tan bien que las existencias de la compañía se agotaron.
Los ingresos de la división de servicios de redes y juegos de Sony aumentaron 32% en el trimestre finalizado en junio frente a igual lapso del año pasado, lo que lo convierte en el mayor contribuyente al crecimiento en el período, según el anuncio de resultados de la compañía. Los ingresos operativos de la unidad se elevaron 68%, lo que representa más de la mitad del total corporativo.
Más importante aún para el futuro a largo plazo del negocio, los suscriptores del servicio PlayStation Plus aumentaron 24% a 45 millones, una señal de que Sony puede esperar un flujo aún más sostenido de ingresos mensuales de clientes cautivos.
