La subasta, mañana, de un excepcional mural de Caravaggio, que se encuentra en la residencia romana de los príncipes Ludovisi Boncompagni, ha desatado protestas del mundo de la cultura italiano que exige que el Estado intervenga.
La pintura está en el Casino de la Aurora, más conocido como Villa Ludovisi, un palacio de 2,800 metros cuadrados, repartido en seis plantas con un suntuoso jardín, ubicado a pocos de pasos de la célebre Vía Veneto y de Villa Borghese, uno de los sectores más elegantes de la capital. La residencia campestre de una de las familias aristocráticas más ricas y poderosas de Italia conserva también frescos de Guercino (1591-1666), reconocido pintor barroco de Bolonia, y antiguas estatuas.
La prensa italiana, que la ha bautizado como “la subasta del siglo”, especula sobre los compradores de ese tesoro artístico y arquitectónico y ha llegado a citar a Bill Gates y al sultán de Brunéi, entre los interesados.
Se estima que el Casino de la Aurora, una joya del barroco romano, tiene un valor de 471 millones de euros ($537 millones), lo que representa una cuarta parte del presupuesto anual del Ministerio de Cultura.
Si la residencia se vende a un precio cercano al fijado como inicio por la subasta, sería una de las ventas de bienes raíces registradas públicamente más caras de la historia. La subasta busca poner fin a la disputa entre los herederos del príncipe Niccolo Ludovisi Boncompagni, quien falleció en 2018 a los 77 años.

