Un documental “inmersivo” de la princesa Diana que ofrece la “historia del comienzo” de los más recientes problemas de la familia real británica figuró entre las películas que abrieron la primera noche del festival Sundance el pasado jueves.
El festival, que se realiza en Utah y celebra el cine independiente, fue obligado a adoptar un formato virtual por segundo año consecutivo debido a la propagación de la variante Ómicron en Estados Unidos.
The Princess fue realizada enteramente con imágenes de archivo. Sin un narrador, transporta a los espectadores de vuelta al tumultuoso matrimonio de Diana con el príncipe Carlos, y explora la obsesión de los medios de comunicación y el impacto de esos eventos con imágenes contemporáneas.
“Es como una tragedia de Shakespeare, pero una que muchos de nosotros vivimos, e incluso participamos”, dijo el director, Ed Perkins.
Aunque muchos documentales previos tratan de “entrar en la cabeza de Diana”, Perkins se enfoca en cómo la prensa y el público percibían y juzgaban su comportamiento. Famosas y embarazosas entrevistas que la pareja concedió a grandes cadenas de televisión ruedan junto a crudas imágenes de paparazzi con enormes lentes escondidos en arbustos, y la muerte de Diana es vista a través de videos caseros de un grupo de amigos.

