Tanto para el pintor Jairo Alfonso (La Habana, Cuba, 1974), como para su colega José Rodríguez (El Salvador, 1971), es la segunda vez que presenta su obra plástica en la galería panameña Allegro.
Ambos, junto con Jorge López Pardo (Trinidad, Cuba, 1976), participan en la colectiva “Trazos”, que arranca hoy miércoles 21 de junio, a las 7:00 p.m., y estará en Allegro hasta el 18 de julio.
En el caso de Alfonso, su primera presencia en el istmo ocurrió en 2007 con la muestra “A través del espejo. Arte cubano hoy”, que incluía la obra de 18 artistas cubanos. Mientras que Rodríguez estuvo en Allegro en 2010 en una exposición individual.
En esta ocasión, Alfonso trae a nuestro país 15 obras. De ese grupo, 14 son dibujos en diferentes escalas realizados con lápiz “acuarelable” sobre papel y un video.
En tanto, Rodríguez compartirá con el público cinco piezas en total, dos pequeñas en formato 60 x 71 centímetros, dos medianas de 114 x 140 centímetros, y una un poco más grande de 160 x 160 centímetros.
ACUMULACIONES
Las obras de Jairo Alfonso pertenecen a dos series en las que trabaja de forma paralela desde hace unos años.
Una es la de las acumulaciones y la otra sobre las disecciones de objetos, explica.
“Las acumulaciones consisten en una serie de archivos de objetos de diversa procedencia y significados, que voy construyendo a partir de búsquedas por tiendas, museos, barrios, casas de amigos, por la web, etc.”, indica.
Previamente construye un archivo fotográfico donde anota las medidas de estos elementos. “Después todo es dibujado a escala real, abarcando todo el espacio del papel a modo de caja; la cantidad de objetos dibujados se convierte en el título de cada obra”, resalta.
En este proceso se inspira en una obsesión: “acaparar bienes y crear como una especie de arqueología contemporánea, posibilitando nuevas sinergias entre artefactos de diverso origen y significados”.
La otra serie que brinda en Allegro son dibujos de desarmes de dispositivos relacionados con el universo audiovisual , en este caso radios y cámaras fotográficas, detalla.
“Desensamblarlos se convierte en una especie de disección anatómica que permite al receptor sumergirse metafóricamente en el universo simbólico de estos artefactos, compuesto por la historia, época, ideología, materiales y formas contenidas en ellos”, dice.
Uno de estos elementos es un antiguo radio Telefunken con el que hizo un video que también trajo a esta muestra. “El video es una especie de deconstrucción de la década de 1960 a través de una radio de finales de los 1950, un recorrido por acontecimientos relevantes de esta década tan convulsa, a través noticias que quizá esta radio pudo haber transmitido en esa época. Fue realizado con la técnica de stop motion animation”, anota.
VIOLENCIA
José Rodríguez propone en su obra el tema de la violencia “que vivimos a diario los salvadoreños. Pero no se trata de presentarla en bruto, tal cual la encontramos en la calle, sino apropiarme de forma meticulosa de los diferentes aspectos, dejar de lado lo burdo, quitarle aspereza. Sublimarla”.
Entre los temas que también trata están los seres fragmentados y sugeridos, como lo señala la historiadora Dora María Callejas.
¿Ellos son una metáfora de la fragilidad de la vida moderna? “Son una realidad, son la fragilidad misma. Vivimos en un mundo muy convulso, aunque no por eso menos bello, un mundo fragmentado, dislocado. Al dibujar mis personajes busco sacarlos de ese mundo de violencia y a través de esas poses, de esos cuerpos a veces solo sugeridos, llevarlos hacia una zona pulcra, virgen. La violencia sigue allí, pero una vez más sublimada por el arte”.
Callejas también menciona, en relación a la labor de Rodríguez, que refleja el caos y la violencia. “El bien y el mal es una dualidad que siempre ha estado presente. Tal vez las formas que adopta el mal, las que adopta la violencia, cambien. Pero la brutalidad y el dolor son siempre los mismos. Me gusta que los personajes y los temas estén cerca de las vísceras, pero al dibujarlos, transformarlos en serenidad, aunque el escalpelo de la realidad siga mutilando destinos”, dice.





