La profesora chilena Johana Agurto, sin ingresos por la pandemia, decidió envasar miel para venderla bajo el juego de palabras ‘Miel Gibson’ sin pensar que el mismísimo actor de Hollywood le complicaría su pyme.
Primero fue advertida por los representantes del artista acerca del uso de la imagen, recibió miles de mensajes de apoyo en las redes, consiguió un acuerdo para usar el nombre y multiplicó las ventas.
