ENTREVISTA

Un mambo ‘panameño’ enamoró a la mejor bailarina del mundo

Un mambo ‘panameño’ enamoró a la mejor bailarina del mundo
El día de la boda de Tito Arias y Margot Fonteyn en Londres. AFP

Frente a las olas del Pacífico panameño en la población de El higo, una mujer camina y cuenta la historia que vivieron el panameño Tito Arias y Margot Fonteyn, la bailarina más aclamada del mundo y figura incomparable del ballet. En la escena, el mar baña la playa de la finca ‘La Quinta Pata’, como llamó Tito al refugio de la pareja.

Para conocer la minuciosa tarea de la película documental Tito, Margot, y yo entrevistamos a sus directoras Mercedes Arias y Delfina Vidal, siendo esta la la quinta película que dirigen juntas.

¿Cómo contar la vida de Tito Arias, sin que Margot Fonteyn eclipse a su pareja?

Delfina: Tito Arias tenía una mente brillante y sus pensamientos se escuchan en cartas que él escribió. Su vida fue fascinante: John Wayne fue el padrino de su hijo; Tito se paseaba en el yate Christina junto a Aristóteles Onassis; el primer ministro de Inglaterra Winston Churchill le mandaba acuarelas cada año para Navidad; y Bobby Kennedy lo fue a visitar tan solo dos semanas antes de ser asesinado. Estos son solo unos ejemplos de lo rica en experiencias que fue su vida.

“ Muchas veces la mirada más obvia queda subestimada, en este caso encontré una conexión personal con ellos y mi legado familiar…”

Mercedes Arias, codirectora

¿Cómo se conocieron Tito y Margot?

Delfina y Mercedes: Tito estudiaba en Cambridge y Margot pertenecía al cuerpo de baile de Sadler’s Well, cuya compañía de ballet llegó a esa ciudad. Ella contó en su autobiografía que llegó al apartamento donde se quedaba con otras dos bailarinas, y oyó una música, cuando entró ya la fiesta estaba armada y Tito Arias estaba bailando mambo. Ella lo observó, pero esa noche no hablaron.

¿Y cuál fue la génesis para que ustedes, dos cineastas panameñas se atrevieran a hacer esta producción de gran magnitud?

Mercedes: Un sábado, Delfina y yo participamos en un club de lectura en Exedra Books organizado por el profesor Ricardo Arturo Ríos Torres donde discutimos un libro cuyo tema era el alzamiento en Cerro Tute. Paralelo a ese levantamiento, Tito Arias tenía planes propios de derrocar al gobierno, dado mi vínculo familiar con Tito, el profesor Ríos nos desafío a contar la historia.

¿Qué personas fueron fuentes de referencia?

Historiadores como Mónica Guardia y Carlos Cuestas; familia, amigos, asistentes personales y compañeros de baile de Margot. Contamos con la talentosísima Maruja Herrera, quien fue primera bailarina del Ballet Nacional de Panamá (bailarina principal invitada del Illinois Ballet por 4 años), y con Valentino Zucchetti, primer solista del Royal Opera House.

¿Qué otro ángulo de la vida de Tito y Margot están interesadas en mostrar?

Delfina: En el contexto histórico está el alzamiento en contra del presidente Ernesto de la Guardia, y como trasfondo la historia de amor.

Mercedes: En esa época, para inscribir un partido se necesitaban 42 mil firmas, la población era muy pequeña, entonces Tito trató de hacer un golpe buscando protagonismo.

¿Que testimonios cercanos a Tito Arias y a Margot Fonteyn estarán en el documental?

Mercedes: Buenaventura Medina, quien desde los 17 años fue asistente personal de Tito; él recordó el día del atentado a Tito siendo candidato a diputado, y cuando pidieron la donación de sangre en el hospital Santo Tomás después que le propinaron 5 tiros en la Vía Brasil con Calle 50. Tito quedó en silla de ruedas, Buenaventura siempre viajó con ellos, lo vestían de smoking y lo sentaban en la primera fila del ballet. Tenemos testimonios de la bailarina Mónica Mason, directora del Royal Opera House; Marianela Núñez, primera bailarina del Royal Opera House; bailarinas a quienes Margot ayudó a formar, y dos de los hijos de Tito Arias: Querube y Roberto Arias Solís.

Un mambo ‘panameño’ enamoró a la mejor bailarina del mundo
Las directoras Mercedes Arias y Delfina Vidal. Cortesía

Una anécdota inédita

Mercedes: Cuando fuimos al Royal Ballet estaba allí el bailarín Richard Denton, de 99 años, quien vive en Estados Unidos, pero ese día estaba ahí, había bailado con Margot y nos contó que durante la guerra, cuando comenzaban los bombardeos y estaban en una función, el público se escondía debajo de los asientos, pero Margot seguía bailando.

Cuéntenos de los fondos ganados para el financiamiento

Delfina: nuestro documental obtuvo en 2018 uno de los fondos otorgados por el Fondo Cine del Ministerio de Cultura de Panamá en la categoría de ‘Proyecto a Desarrollo’, y al año siguiente ganó el fondo en la categoría ‘Producción’. En 2019 también ganamos unos fondos del concurso Ibermedia, que nos dio la oportunidad de concretar el rodaje en coproducción con Colombia, y contar con Alexandra Henao, ganadora del Goya 2014, una de las mejores directoras de fotografía.

¿Esos fondos alcanzan para un documental de esa magnitud?

Mercedes: No han sido suficientes, hemos pasado el sombrero entre amigos.

Delfina: En otros países como República Dominicana, sus leyes abordan incentivos fiscales que permiten inversiones privadas facilitando la financiación. En Panamá, esa figura no existe.

¿Qué se conserva en pie de Margot Fonteyn en Panamá?

Mercedes: En el Teatro Nacional hay un busto de Margot, y están juntos en una cripta en el Santuario Nacional. Muchos bailarines que vienen en peregrinación se preguntan si hay una estatua, museo o un parque en su nombre.

¿Filmaron en otros países?

Delfina: Visitamos lugares donde vivieron como pareja y donde Margot brilló como bailarina. Rodamos en Nueva York; en Reigate, Inglaterra, su lugar de nacimiento; Cambridge y Londres.

¿Quiénes conforman el equipo de filmación?

Delfina: Para el guión nos basamos en el concepto de Joaneska Grossl, pero después Mercedes escarbó en su alma y juntas conseguimos un guión muy redondo. Luis Pacheco es coproductor. A cargo del vestuario está Jaime Ávila, restaurador de indumentaria y diseñador para teatro y cine que estudió en Madrid. Alexandra Henao, Alvis González y Luis Franco han aportado como directores de fotografía. En el montaje contamos con el maravilloso Carlos Revelo. Algunas personas se sumaron en diferentes etapas. En la dirección y producción estamos Mercedes y yo.

¿La pandemia atrasó algún componente que no se pudo lograr?

Delfina: Muchas locaciones tuvieron que ser obviadas y empezar de cero después de meses de escrupulosa planificación. Cuando la ciudad de Panamá cerró, optamos por rodar en Coclé. Tampoco pudimos rodar con un equipo completo de personas. El uso de la mascarilla puede ser asfixiante en la humedad del trópico, ya que por la pandemia escogimos que las escenas faltantes fueran rodadas en exteriores.

Delfina: Se trata de una carta de 23 páginas escrita por el propio Tito que encabeza: ‘Mujer de mi vida’...

¿Y cómo desembocaron en la idea de contar la historia desde la mirada de Mercedes Arias (sobrina de Tito)?

Mercedes: Muchas veces la mirada más obvia queda subestimada, en este caso encontré una conexión personal con ellos y mi legado familiar… Las mayores enseñanzas vinieron de la investigación, saber que la verdad no está escrita en piedra y que no somos nadie para juzgar.

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