El artista y dramaturgo panameño Andrés Holder, fue recientemente designado como el director ejecutivo del Boston Children’s Chorus (BCC), en Estados Unidos (EU), una institución que trabaja en la formación de alumnos que “tengan un impacto en sus comunidades, al ser ejemplos de individuos de mente abierta, empáticos, afectuosos y defensores y aliados para aquellos diferentes a nosotros”.
La elección del panameño fue “obvia” después de desempeñarse por muchos años como gerente general de The Washington Ballet, apuntó Claudia Mathis, copresidenta de la junta directiva del BCC. “Buscamos a alguien capaz de liderar con integridad, que posea conocimiento de las artes y un profundo compromiso para construir comunidad”, describió Mathis, tras el proceso de escogencia.
Nuevo reto
Después de vivir en EU, estudiar teatro, dedicarse a las artes por más de una década y desarrollar proyectos en las tablas panameñas, Holder, de 32 años, dice que asume este reto con la mirada puesta en seguir la larga tradición de este instituto musical, con busca reflejar siempre un impacto social.
Desde el anuncio de su designación, Holder trabaja coordinando a distancia la continuación de las actividades del coro, en medio de la pandemia por la Covid-19. “Hay que crear un plan estratégico definido para el coro, que tenga como centro la combinación de valores como la enseñanza y la empatía con el fin de brindar justicia social, a través del uso de la música”, expresó.

“Se están evaluando alternativas para que el ciclo académico sea totalmente en línea y, dependiendo de la evolución de la pandemia, podamos ofrecer nuestros conciertos si la situación lo permite”, detalló.
Holder llegó a EU en 2005 en busca de un futuro dentro de las artes, después de cursar estudios universitarios en Panamá.
Estudió ingeniería de sonido, pero tras revisar el programa de teatro de la Universidad de Michigan, en EU, decidió enfocarse en esa rama artística, para ser un regidor de escena. “Yo siempre supe que quería estudiar algo relacionado con las artes”, reconoce.
Participó en diversos espectáculos de The Washington Ballet y del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, como productor.
Previamente, formó parte en diversos proyectos teatrales en Panamá como El Mago de Oz o el musical Rent, que profundiza la necesidad de visibilizar a la comunidad LGBTIQ+. También trabajó en obras como Jesucristo Superstar y Bang, bang, te maté.
Holder espera aportar desde su trayectoria en el exterior a la construcción de una escena de las artes en Panamá, al tiempo que manifestó su preocupación por la crisis actual de los teatros en el país, seriamente amenazados por la crisis. “Tenemos una cultura demasiado rica en Panamá, como para perderla”, expresó.
También reivindicó una mayor inversión a las artes escénicas por parte del Estado: “Los gobiernos, sin importar del partido que sean, tienen que garantizar una mayor inversión en la cultura. En Panamá, se celebra el arte, pero no se reconoce el esfuerzo y el sacrificio de los artistas que ponen en marcha un espectáculo”.
