La obra de ‘Los Locos Addams’ —que estará disponible hasta el 13 de febrero en el Teatro Pacific— es una invitación para celebrar la maravilla de ser diferente y alejarse de ese complejo permanente de tratar de “ser normales”, ya que precisamente lo que entendemos como normal es algo subjetivo que podría ir en contra del espíritu de nosotros mismos como seres humanos.
Bajo esta premisa, las productoras de la obra, Gina Faarup de Cochez y Beatriz González, crearon una historia que bien se asemeja a la historia original de la comedia televisiva estadounidense emitida en los años 1960, aunque le añaden ciertos elementos chistosos del panorama actual que le dan a esta función teatral un aire diferente frente a los nuevos tiempos.
La dinámica tras bastidores
Celina Barro y Julio Chamorro, así como otros integrantes del elenco, destacaron la buena sintonía que hay entre los integrantes, lo que influye mucho en la libertad creativa y más específicamente en la actualización de los chistes originales en el guión cada vez que realizaban los ensayos y las reuniones pertinentes a la realización de esta obra. ‘Es divertido eso de probar diferentes cosas, para ver qué es lo que engancha’, dijo González.
“Quien vaya a ver a Los Locos Addams va a ver una obra que es relevante a los tiempos que vivimos además que trata sobre temas universales, sobre el crecimiento de los hijos. En definitiva, el mensaje de Los Locos Addams es que ‘nadie es normal’ y que la normalidad es relativa. Lo que es normal para mí, no es normal para ti. Buscamos resaltar lo importante de celebrar las diferencias. La comedia que se ve en la obra está actualizada y panameñizada”, expresó Faarup de Cochez.
Mientras que Beatriz González señaló que esta obra es “100% 2022”, en alusión a las referencias que se podrían escuchar de artistas y personalidades del momento en unos chistes que prometen hacer reír a carcajadas al público.
La historia gira en torno a la familia particular de Homero y Morticia Addams, que suele llamar la atención de los demás al ser percibidos como distintos al resto.

“Cuando uno ve a simple vista a esta familia, uno dice: ¿Qué les pasa? ¿Por qué se visten de negro? ¿Por qué les gustan las cosas que no les gustan a los demás? Entonces, la trama de la obra los lleva a enfrentarse a una familia que es opuesta a ellos y, todo gira en torno, a ese proceso de adaptación en el que se ponen esas diferencias a flor de piel. Sobre todo, porque la hija de los Addams, Marlina, se enamora de Tomás, quien es de esa familia ‘normal’ y como ese choque de costumbres y formas de ser se encuentran, se entrelazan y descubren al final que hay similitudes que conllevan a la transformación de los personajes”, dijo Celina Barro, quien se pone en la piel de Morticia Addams.
Melanie Martínez, quien hace de Marlina en la obra, dijo que su personaje tiene un conflicto consigo misma debido al enamoramiento con Tomás.
“Marlina es una niña bastante oscura y extraña. Es como una mini Morticia, además de ser sarcástica, y como es oscura nunca pensarías que se enamoraría de alguien ‘normal’ que al llegar a la casa de su novia se sorprende por cómo luce su casa por dentro a diferencia de la de sus padres. (...) Entonces, para enamorarlo decide ‘tratar de ser normal’ y se viste de colores brillantes, que no son oscuros, que a su mamá no le gustan y quiere que su familia se comporte de manera ‘normal’ para que todo salga bien en una situación en la que ella quiere que acepten a su novio. Es bastante cómico lo que pasa, sobre todo, por el contraste”, dijo Martínez.
Homero Addams, encarnado por Julio Chamorro, dijo que lo que más le llama la atención de la obra es cómo se desarrolla ese concepto de la normalidad dentro de una familia, por lo que, a su juicio, es una obra que debe ser analizada más allá del componente divertido que tiene, debido a su mensaje profundo en pro del enriquecimiento que brindan las diferencias.
Los boletos se pueden adquirir accediendo al portal www.tustiquetes.com.


