Ezer Vierba, profesor de la Universidad de Harvard ha publicado, a principios de este año, su obra, The Singer’s Needle: An Undisciplined History of Panamá en la cual analiza tres capítulos de la historia panameña del siglo XX. Con motivo de la publicación de su obra, el Museo de la Libertad realizó un foro virtual en enero pasado.
¿Cómo le explicas tu libro a un lector que no es un académico?
En un sentido mi libro es una historia del poder para castigar en Panamá. Una parte del libro mira a la colonia penal de Coiba, otra parte mira al ascenso de José Antonio Remón y los juicios que siguieron a su asesinato 1947-1958, y un capítulo final está dedicado al padre Héctor Gallego y al movimiento popular cristiano que él fundó. En las tres partes pongo especial atención a las formas en que las personas toman conciencia del pasado, sus debates sobre esta y las luchas para definirlo le dan forma a las luchas por el poder en un momento histórico específico.
¿Por qué escogiste la mezcla de géneros literarios para contar la historia?
A veces la gente dice que la historia es escrita por los vencedores, pero mi argumento es que las formas de pensar, escribir y hablar del pasado le dan forma al poder. Ellas pueden sacudir una estructura de poder. En Panamá, el pueblo, no solo las élites hablan acerca de la historia, la debaten y luchan para definirla. Yo inventé personajes ficticios, quienes estaban en desacuerdo y peleaban por lo que había sucedido en Panamá, y estos desacuerdos son parte del drama de mi libro. El libro muestra cómo la gente real hace esto también —en las diferentes interpretaciones del asesinato de José Remón Cantera, por ejemplo—, pero la ficción me permitió ir más lejos, para entrar en la mente y la imaginación de las personas.
¿Qué tan difícil es documentar e investigar la historia de Panamá?
No es fácil. Primero, se ha hecho un buen trabajo por parte de panameños y de extranjeros. El desafío de hoy es ir más allá de ese trabajo. Cada obra de historia está limitada por las fuentes que la informan y en Panamá las fuentes de archivos son muy limitadas. Los Archivos Nacionales se encontraban en un estado de abandono hasta hace unos 10 años; no ha recibido nuevo material de fuentes de gobierno desde los años 1950. Durante la invasión, las fuerzas militares de Estados Unidos se robaron unos seis millones de documentos de la Guardia y oficinas de gobierno. Ahora sabemos que se le ofreció al gobierno de Panamá devolver estos documentos y esa oferta fue rechazada. Así que cuando escribimos, hay que ser muy innovador, para, algunas veces, depender de entrevistas, y para admitir que tenemos una visión difusa de algunos temas.

Para los panameños Belisario Porras es lo mejor que ha existido. ¿Cómo lo valoras tú ahora que lo conoces mejor?
Pienso que los intelectuales panameños tienen una visión más matizada del doctor Porras. Por una parte él es visto correctamente como el hombre que construyó o reformó muchas de las instituciones del joven Estado —un estadista con una visión, una capacidad para la acción (política y administrativa)—, y una atención al detalle que tal vez ningún otro panameño ha tenido desde Porras. Sin embargo, la condición de protectorado de Estados Unidos significó que para gobernar él tenía que maniobrar constantemente entre las demandas del imperio, y la voluntad contradictoria de los caudillos locales y los burócratas, y la voluntad popular. Era una situación imposible: entre más permanecía en el poder, él tuvo que usar medios corruptos y antidemocráticos. Esto es parte de su legado también.
¿Qué significó la construcción de la cárcel Modelo y de la colonia penal de la isla de Coiba?
Para el observador casual la construcción de prisiones es parte de lo que los gobiernos hacen. Pero las formas específicas por las cuales los gobiernos castigan muestran sus creencias. La cárcel Modelo imitó el modelo europeo y estadounidense, una penitenciaría urbana, en la cual los prisioneros estuvieran aislados en celdas. Sin embargo, Coiba era diferente. Era una colonia penal, tenía campos agrícolas. Yo argumento que Coiba seguía otros criterios ideológicos: era una forma para el gobierno de colonizar la tierra, desarrollar una agricultura moderna, y de educar a los prisioneros (que se suponía eran perezosos) para que fueran agricultores trabajadores. En otras palabras, era una forma de “civilizar” delincuentes, para convertirlos en ciudadanos productivos, y al mismo tiempo “civilizar” el interior.
¿Qué rol desempeñó Estados Unidos en la formación de la mentalidad del joven gobierno?
Estados Unidos creó un ambiente social y político completamente contradictorio durante el protectorado, lo que en algún grado marcó al gobierno panameño durante el siglo XX. Daré un ejemplo. Cuando Porras llegó al cargo los disturbios del barrio de Cocoa Grove habían ocurrido, y Estados Unidos exigió que la policía panameña no llevara armas largas en las ciudades. También exigió que un ciudadano estadounidense fuera encargado de la fuerza de policía. Porras maniobró contra ambas medidas, pero al final tuvo que aceptarlas. Resultó que este jefe de policía estadounidense fue muy útil: él era leal solo a Porras porque no tenía vínculos locales, y por lo tanto podía combatir a los caudillos locales. Él modernizó a la policía, enseñando a los panameños a usar sistemas modernos de identificación, por ejemplo. Porras también lo usó para presionar a Estados Unidos con el fin de levantar la ocupación de la provincia de Chiriquí. Lo que estoy diciendo es que los estadounidenses formaron a Panamá, no solo al limitar lo que se podía hacer, al invadir, y no solo por eso, si no al enseñarle a los panameños cómo gobernar.
¿Qué lecciones encontraste del ascenso al poder de Remón Cantera y de su asesinato el 2 de enero de 1955?
Remón llega al poder por la debilidad inherente de la política oligárquica. Él no fue un líder muy popular, pero se manejó como un garante del orden cuando los estudiantes presionaron por reformas radicales, por un lado, y los arnulfistas presionaban por el otro lado. Su régimen fue completamente personalista y por lo tanto entró en un caos después de su asesinato.
¿Descubriste quién mató a Remón?
No estaba interesado en encontrar quién lo mató, pero yo pienso que salvo que aparezcan más documentos, esta es una cuestión que no se puede responder por ahora. Lo que yo quería mostrar era cómo el régimen intentó usar los juicios seguidos a raíz de su muerte (1955-57) para hacer justicia, y así restaurar la estabilidad. Lo que ocurrió fue lo opuesto. Tan pronto el pueblo quedó desilusionado con el proceso judicial, se volvió más radical. El teatro de la justicia, en otras palabras, resultó ser un proceso por el cual el régimen perdió control de la narrativa sobre sí mismo: Quedó vinculado a la corrupción y a la injusticia, que todos pensaban que eran el corazón de estos juicios.
Qué pensaba el gobierno de Estados Unidos del asesinato de Remón?
Estados Unidos vio el asesinato como un problema. Remón proveía orden, él fue un duro anticomunista y un aliado pragmático. Debido a que nadie en el gobierno estadounidense tenía idea de quién lo mató, había un sentido de incertidumbre que al gobierno de Eisenhower no le gustó.
¿Cuál es la importancia del padre Héctor Gallego en la identidad panameña?
La historia de Héctor Gallego es en realidad la historia de los campesinos de Santa Fe, y también de un movimiento más amplio para construir una sociedad democrática, radical y cristiana. Hasta cierto grado campesinos como Jacinto Peña —quien lideró el movimiento después de que Héctor fue desaparecido— han contado sus relatos, y le han dado forma a la historia de su movimiento. Yo quería indagar cómo los campesinos empezaron a cambiar el sistema de caudillos, pero también pensando más profundamente sobre la ideología de su movimiento, sus métodos, y todo lo demás
Para mí, Héctor es, por supuesto, importante, al darle forma al movimiento de la región de Santa Fe, y tal vez por demostrar que una iglesia católica diferente era posible. Pero su movimiento sigue siendo importante hoy porque nos muestra que hasta los panameños más marginados pueden ser líderes de cambios. Es un relato que sigue hoy en día con gente como Silvia Carrera y otros.
Dónde se puede conseguir tu libro?
Se puede comprar en el sitio de la editorial (https://press.uchicago.edu/ucp/books/book/chicago/S/bo22685937.html). Y espero que esté disponible en las librerías de Panamá muy pronto.
¿Cuándo sale la edición en español?
¡Ojalá pronto!
