Este mes de la patria ha sido especial para el Batallón Juana de Arco del Colegio La Salle, no sólo porque el noviembre que ahora concluye vio la celebración del bicentenario de la independencia de Panamá de España, sino porque en este año cumplieron 100 años de fundación.
El deber y la disciplina han marcado su labor durante este centenario de existencia y son las características que perduran y los distinguen hoy. De acuerdo con su jefe de instructores, Carlos Martín, son 120 jóvenes los que conforman este batallón que rinde honores a la patria.
Los orígenes del Batallón Juana de Arco se remontan a la Guerra de Coto de 1921, cuando nace la Compañía Juana de Arco del Batallón del Istmo. Estaba entonces formada por jóvenes que deseaban defender a su país y tomar las armas, bajo el mando del Sargento Manuel de Jesús Miranda y Viñas.
Experiencias. El honor de ser parte del batallón
Gabriel Vásquez, quien es coronel dentro del batallón, expresó que al participar de este grupo aprendió muchas cosas, como la importancia de la disciplina y la responsabilidad, además de la paciencia para enseñarle a los nuevos integrantes. Mientras, Madelaine Burrows, quien es mayor jefa de la sección de batuteras y banderolas, aseguró que el valor de la obediencia y del respeto al prójimo son muchas de las cosas que ella aprendió.
No obstante, su participación en la lucha armada ya no era necesaria, porque las partes en conflicto —Panamá y Costa Rica— firmaron los acuerdos para poner fin a las hostilidades antes de que los miembros del batallón culminaran su entrenamiento.
Para que esa preparación no quedase en vano, decidieron realizar una serie de presentaciones de movimientos de precisión, con rifles y sables, dentro de los predios del Colegio de La Salle. La acogida fue buena y más tarde se unieron a la banda del centro educativo para presentarse en los desfiles patrios, así como en otros eventos.

El nombre Juana de Arco se otorgó en representación de la heroína francesa que dio su vida por la libertad de esa nación.
Los que buscan ser miembros del batallón son seleccionados mediante una competencia -de pruebas físicas y escritas- en la que se enfrentan unos a otros, y en la que los mejores son considerados como oficiales.

Un contexto atípico
Martín señaló que la pandemia alteró los planes del batallón en cuanto a su habitual participación en los desfiles, ya que la presencia de la Covid-19 canceló estos actos, al tiempo que trasladó las clases presenciales a la virtualidad.
“El año 2020 fue un año difícil para nosotros. Prácticamente, el batallón se mantuvo en espera viendo el asunto de la pandemia. Sí tuvo actividad pero ésta fue muy limitada. (...) Se desarrollaron dos actividades en los predios del colegio, y autorizadas por el Ministerio de Salud, y hace dos meses y medio se convocó al batallón, con todas las medidas de bioseguridad del caso, a las prácticas dentro del Colegio, no con la finalidad de ir a los desfiles patrios tradicionales sino básicamente poder conmemorar el centenario del batallón como se debe”, expresó.

