Una muñeca de trapo y coloridos listones en su cabello, se consagra como la mejor embajadora de la etnia otomí en México.
Gracias a su encanto, la comunidad indígena del barrio Roma Norte, en México, la canjea por víveres para subsistir en la pandemia. Decenas de muñecas Lele (bebé en otomí) aguardan por quien desee adoptarlas. Solo hace falta intercambiarlas por alimentos, pañales o productos de limpieza.
