Exclusivo
PERSONAJE

Una vida dedicada a las letras

Estela Perigault de Malgrat fue impulsora, en los años 1980, de un congreso internacional donde Panamá, como anfitrión, convocó a decenas de intelectuales internacionales en las áreas de la Lingüística y la literatura infantil.

Una vida dedicada a las letras
Estela de Malgrat siempre estaba en busca de la claridad y la perfección en su obra. Cortesía

Estela Perigualt de Malgrat nos ha dejado ir por nuestra cuenta, sin despedirse, calladamente, quizás porque pensó que lo había dado todo y porque confiaba en quienes siempre la acompañamos en su andar de escritora, ilustradora, promotora y asesora cultural de la Academia Panameña de Literatura Infantil y Juvenil.

Desde su silla de ruedas, por varios años, postrada físicamente pero siempre activa intelectualmente, cada mañana comunicaba sus ideas y proyectos. Era una crítica exigente, intransigente como se necesita hoy cuando la inmediatez nos lleva a la actuación rápida e improvisada. No aceptaba las medias tintas, siempre estaba en busca de la claridad y la perfección, ya sea en la escritura o la ilustración. Nunca transó por la mediocridad. Era una crítica implacable con ella misma.

Estela y yo nos conocimos a través de otra gran mentora, la Dra. Joaquina Pereira de Padilla que en los años 70 fundó la primera Asociación de Literatura Infantil y Juvenil y que, con sus propios esfuerzos pagó las cuotas de IBBY internacional. En estas travesuras literarias la seguíamos ciegamente, Estela y mi persona. En los años 80, recién llegada de Paris donde hice mis estudios universitarios, buscaba la forma de encontrar un grupo de escritores e intelectuales que llenaran medianamente mis expectativas. Para mi sorpresa, conocí en un pasillo de la Facultad de Humanidades a estas dos mujeres que rodeadas de estudiantes conversaban de literatura. Alguien que debía conocerme bien, me dijo: Venga Profesora, voy a presentarle a estas personas que se parecen a usted. No se equivocó. Y llenaron mis expectativas. Desde ese momento unimos fuerzas con otros colegas y nos dispusimos a hacer realidad algunos proyectos.

Escritora, ilustradora y maestra

Estela se dio a conocer como escritora, además de ilustradora. Como ilustradora nos representó en la Feria Internacional de Boloña. Sus ilustraciones revelan a una gran artista. También fue una gran maestra, supo descubrir talentos y formar a buenos ciudadanos.

Tanto Estela como Joaquina siempre soñaban por lo alto. Eso, al principio me asustaba un poco, pero me entusiasmaba y era imposible resistirse. Recuerdo que en los años 80 nos propusimos organizar un Congreso Internacional donde Panamá, como anfitrión, convocaba a decenas de intelectuales internacionales en las áreas de la Lingüística y la literatura Infantil. El prestigio y seriedad del grupo hizo que el gobierno patrocinara el congreso internacional de lingüística y literatura que aún hoy no se ha repetido con ese esplendor.

En el año de 1999 también rompimos esquemas, gracias a la osadía de estas dos mujeres. La Asociación de Literatura Infantil y Juvenil en esa época, llevó escena una obra infantil, rememorando la icónica Cucarachita Mandinga. Con mi obra Las aventuras de Sinforosa inauguramos el teatro al aire libre de la Universidad de Panamá. Ellas, Joaquina y Estela abrían puertas de inmediato pues su seriedad y dedicación eran muy reconocidas.

Una vida dedicada a las letras
La Academia de Literatura Infantil y Juvenil se ha propuesto dar a conocer su legado. Cortesía

La ausencia de Joaquina Pereira de Padilla y de la hermana de Estela, Tilsia Perigault, otra gran escritora, periodista y promotora, llevó a Estela a darse a conocer como escritora además de ilustradora. Siempre guardó un gran respeto por su hermana escritora y humildemente trataba de esconderse bajo su sombra. Como ilustradora nos representó en la Feria Internacional de Boloña. Sus ilustraciones revelan a una gran artista.

Estela, además de estos atributos de artista, escritora, promotora y crítica fue una gran maestra. Supo descubrir talentos y formar buenos ciudadanos. En su hogar, que convirtió en el hogar de la Academia, brilla el talento de su hijo Juan Pablo Porcell, destacado arquitecto e igual que su madre gran propulsor de ideas. Su esposo, el gran psicólogo y profesor Carlos Malgrat siempre la acompañó en sus proyectos. Hoy en día, la Academia Panameña de Literatura Infantil y Juvenil donde, hasta el final ejerció con responsabilidad su puesto de Asesora Cultural, acompañada de muchos de sus discípulos, evalúa su aporte y se propone dar a conocer sus enseñanzas.

(La autora es presidenta de la Academia Panameña de Literatura Infantil y Juvenil)


Última Hora

  • 04:30 Ricardo Pérez presenta el futuro de la movilidad sostenible en Panamá y reafirma su compromiso con el medio ambiente  Leer más
  • 04:00 De todas maneras la calavera es ñata Leer más
  • 03:55 Un sistema penitenciario fallido  Leer más
  • 03:50 El país necesita un sistema integrado de seguridad  Leer más
  • 03:47 No podemos perder una generación Leer más
  • 03:30 Panamá ante su hora decisiva Leer más
  • 03:16 México es primera; Sudáfrica es segunda y Corea del Sur tercera en el Grupo A Leer más
  • 03:00 Desafíos nacionales ante la baja natalidad Leer más
  • 02:57 Fogones de Libertad Leer más
  • 02:07 Cierran el Aeropuerto Internacional de Maiquetía por terremoto en Venezuela, aerolíneas suspenden vuelos  Leer más