Si la imagen que se le viene a la mente cuando escucha hablar del adulto mayor o jubilado es un grupo de señores que juega dominó en el parque de Santa Anta, ¿se ha preguntado qué hace el resto de los 478 mil 892 adultos mayores en Panamá?
La forma como emplea su tiempo libre este grupo que representa el 12% de la población del país (según la Contraloría General de la República) no es lo único que se desconoce de él.
De hecho, de las 309 mil 291 personas que no están activas económicamente, no se sabe cuántas de ellas son hombres y cuántas mujeres.
“No creo que se lleven datos sobre la vida de los jubilados, una vez salidos de las planillas de sus empleadores”, comenta Edilia Camargo, coordinadora en Panamá del Secretariado Ejecutivo de la Red Continental de Personas Mayores, América Latina y Caribe.
Incluso, “somos el único país de América que no tiene índice de expectativas de vida sin discapacidad”, apunta el geriatra Luis Cornejo, expresidente de la Asociación Panameña de Geriatría, un dato que sería fundamental para conocer la calidad de vida que llevan las personas mayores.
A medio camino
El Índice Global de Envejecimiento, Age Watch 2014, ubicó a Panamá entre los cinco países más amigables para las personas mayores en la región. ¿Pero esto qué significa?
Camargo explica que parámetros como la pensión no contributiva de 120 a los 65 ayudaron mucho al posicionamiento del país en cuanto a seguridad económica en la vejez, pero al llegar a los apartados de salud, educación o entornos favorables el índice cae.
“Eso muestra un claro desbalance en cuanto a saber la fuerza que tendría una política nacional integrada y atenta a derechos y libertades fundamentales de esta población, frente a una política de satisfacción de ‘necesidades básicas’ (comer) traducida en subsidios”, analiza Camargo.
¿Se ha imaginado siendo más activo después de su jubilación? Esa es la realidad de los adultos mayores en España.
Al menos es lo que refleja una encuesta de la Fundación Empresa y Sociedad que dice que el 84% de los mayores es más activo después de jubilarse. Las acciones solidarias y el voluntariado están entre las que más despiertan el interés de los adultos mayores, según el informe presentado en octubre del año pasado en Madrid, España.
Cruzando el océano Atlántico, hasta llegar a Panamá, la realidad es muy diferente. Aunque la población de 65 años y más sigue creciendo, reintegrar a los adultos mayores a la parte activa de la sociedad es una tarea pendiente.
Edilia Camargo, coordinadora de Panamá de Red Continental de Personas Mayores, América Latina y Caribe, reconoce que se han hecho intentos, pero con poco éxito.
“En el Municipio de Panamá, intentamos armar grupos de voluntarios (maestros jubilados) para apoyar a los niños con dificultades de aprendizaje en una escuela de San Felipe. No se logró. Faltan incentivos y voluntad política”, afirma Camargo.
La coordinadora de Panamá considera que se podría tomar ejemplo de casos como el de Chile, en el que se ha logrado que los policías jubilados participen en trabajos de tutorías a nivel de patrullas urbanas, o de la experiencia de algunos zoológicos y museos estadounidenses en los que han capacitado a adultos mayores para trabajar como guías.
Camargo también lamenta que en su momento no se llegara a un consenso para poner en marcha un programa nacional de adultos mayores y un consejo nacional del adulto mayor, y que se suprimiera la dirección de adultos mayores para integrarla a Políticas Sociales.
“Por muchos años el tema ha estado olvidado, en el último quinquenio no hubo iniciativas que prosperan en ese sentido”, expresa por otro lado Luis Cornejo, geriatra y expresidente de la Asociación Panameña de Geriatría.
El médico también recordó la iniciativa para crear el instituto del adulto mayor, que fue presentado el año pasado.
El anteproyecto de ley No. 122, admitido por la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social de la Asamblea Nacional, propone la creación del instituto nacional del adulto mayor, que incluye la obligación de crear programas de carácter social, cultural y deportivo, así como de inclusión social y el reconocimiento de sus derechos, según el documento.
No obstante, aún está en evaluación. En tanto, el 12% de la población total de Panamá sigue esperando que se le tome en cuenta.
Sobre envejecimiento
• En Panamá la población de adultos mayores crece y lo seguirá haciendo durante el próximo decenio según el informe de 2012 del Instituto Nacional de Estadística y Censo.
• Las provincias de Los Santos y Herrera, y la comarca Guna Yala son en las que más se ha incrementado.
• Para las Naciones Unidas, adulto mayor es toda persona mayor de 60 años. No obstante, por el aumento en la expectativa de vida, se considera adulto mayor a los mayores de 65, en los países desarrollados.
• Panamá es el tercer país latino más amigable para las personas mayores en la región, según el Índice Global de Envejecimiento, AgeWatch 2014 (ver tabla). En el estudio que analiza la situación de 96 países, basado en seguridad de ingresos, estado de salud, competencias y entornos saludables, Panamá ocupa la posición número 24.
Países latinos amigables para adultos mayores
(Posición según el Índice Global de Envejecimiento)
1. Chile (22)
2. Uruguay (23)
3. Panamá (24)
4. Costa Rica (26)
5. México (30)
6. Argentina (31)
7. Ecuador (33)
8. Perú (42)
9. Bolivia (51)
10. Colombia (52)
11. El Salvador (57)
12. Brasil (58)
13.Rep.Dominicana (62)
14. Guatemala (63)
15. Paraguay (66)




