Los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, y sus dos hijos pasaron la primera noche juntos en el palacio de Kensington, su residencia en Londres.
La recién nacida princesa de Cambridge recibió ayer en el palacio londinense de Kensington la visita de sus abuelos paternos, el príncipe Carlos y su esposa Camilla, y maternos, Michael y Carole Middleton. Llegaron primero los Middleton, acompañados de su hija Pippa –tía de la pequeña–, y posteriormente se acercaron al palacio el heredero al trono y su segunda esposa, Camilla, duquesa de Cornualles.
Está previsto que hoy lunes se conmemore el nacimiento de la bebé, quinta bisnieta de la soberana, con salvas de artillería en Hyde Park y la torre de Londres.
Así, soldados de las tropas del rey de la real artillería a caballo saldrán en procesión de los cuarteles de Wellington, cerca del palacio de Buckingham –residencia londinense de Isabel II–, para hacer 41 disparos en el parque, mientras que al mismo tiempo se dispararán 62 cañonazos desde la torre de Londres.
La hija menor de Guillermo, de 32 años, y Catalina, de 33, es cuarta en la línea sucesoria, por detrás de su hermano, el príncipe Jorge de Cambridge, que el 22 de julio cumplirá dos años, su padre y su abuelo, el príncipe Carlos.
Tras ingresar a las 5:00 GMT con las primeras contracciones, Catalina, acompañada de su esposo, salió con la niña en brazos apenas 12 horas después, cuando la presentó a la prensa antes de dirigirse hacia palacio.
La noria del centro de Londres –London Eye– y el puente de la torre se iluminaron para celebrar el nacimiento de la bebé, que recibirá el tratamiento de su alteza real la princesa de Cambridge.
De momento no se ha revelado su nombre porque primero se le tiene que comunicar a la reina Isabel II, que recibió la noticia de la llegada al mundo de su quinta bisnieta durante un acto en el norte de Inglaterra.

