Si ha notado que en los recientes años los productos asociados al universo de los zombis han cobrado mayor relevancia dentro del imaginario popular, abarcando cine, televisión, literatura, entre otros, se debe en gran parte al fenómeno detrás de los cómics de The Walking Dead, una saga gráfica que se despidió esta semana con su último número.
Una historia posapocalíptica escrita por el estadounidense Robert Kirkman desde 2003, donde la sociedad es casi destruida por una plaga de hambrientos zombis y un grupo de sobrevivientes debe ingeniárselas para seguir con vida y de esa manera salvar la raza humana.
De estos cómics, de los que se han vendido alrededor de 60 millones de ejemplares en el mundo, se desprenden adaptaciones para televisión como The Walking Dead (2010-), Fear of The Walking Dead (2015-), videojuegos, pádcasts, y una inmensurable cantidad de mercadería, todo un fenómeno cultural.
Pero, a pesar de su popularidad y de la antigua promesa de su creador de superar las 300 entregas en el formato de novela gráfica, esta semana la historieta de zombis llegó a su sorpresivo final con su edición número 193.
Sobre su final, muchos lectores concuerdan que “estuvo bien”. “Busca cerrar un ciclo y mostrarnos el porqué la historia nos la contaron a través de Rick Grimes”, comenta Rolando Urriola, asiduo del mundo de los cómics y miembro del grupo La Triada 507 de cultura popular.
El éxito que tuvo la historia escrita por Kirkman, sostiene Urriola, se debe “a ese atractivo de personas normales sobreviviendo, luchando con lo que conocen como moral para mantenerse aún humanos, decentes, en un mundo en decadencia donde muchos decidieron sobrevivir a cualquier costo”.
Esta es una opinión que otros fanáticos y especialistas en el tema secundan, como el director de la oficina de Los Ángeles de la revista Tv Guide, Michael Schneider. “El cuento clásico que Robert está contando trata sobre gente normal sometida a situaciones extraordinarias, y trata de esas relaciones con tus seres queridos, de cómo te relacionas con ellos cuando el mundo se desmorona”, expresó Schneider durante una entrevista para el programa The Writer’s Room.
Kirkman y las historietas de Marvel
Los monstruos despiertan
“No es que antes de The Walking Dead no existieran otros cómics de zombis, pero estas entregas revolucionaron el género”, explica Michael Hernández, lector y coleccionista de cómics.
Desde su punto de vista, la razón se debe a que al final los villanos no eran los zombis, sino los propios humanos. “Sí, al inicio de los cómics los muertos vivientes eran un gran peligro, pero a medida que la historia avanza se hace más fácil para los protagonistas eliminarlos, y las verdaderas amenazas llegan cuando conocen a otros sobrevivientes”, comenta Hernández, y cita el caso en particular de villanos como El Gobernador. “El Gobernador es un personaje muy ambivalente, muestra un corazón generoso con su comunidad y es muy sobreprotector con ella también. Robaba, violaba, mutilaba y asesinaba a otros sobrevivientes para así mantener a salvo a su comunidad”.
“Tanto El Gobernador como Negan o los Susurradores han sido villanos que mostraron distintos aspectos de la mente humana, distintas maneras de enfrentar el conflictivo y despiadado mundo en el cual a esos personajes les tocó vivir o sobrevivir”, agrega Urriola.

Del cómic a la televisión
Con los conflictos que abordaba la historia y el número de lectores subiendo, era fácil imaginar que el siguiente paso para los muertos creados por Robert Kirkman sería el cine o la televisión. En el caso de The Walking Dead fue lo segundo, aunque las informaciones sobre una futura película no se hicieron esperar.
Siete años después del primer cómic y la noche del día de Halloween, la cadena televisiva AMC lanza el primer episodio de The Walking Dead, protagonizado por Andrew Lincoln (Love Actually - 2003) en el papel de Rick Grimes, y con el propio Robert Kirkman como productor ejecutivo de la serie y guionista, con alrededor de 5 millones 350 mil espectadores siguiendo la primera temporada.
Al igual que la manada de zombis crecía, lo hizo la audiencia y alcanzó la considerable cifra 17 millones 300 mil televidentes en promedio para su quinta temporada, lo que la convirtió en una de las series más vistas de la televisión.
Pero a diferencia del cómic, que mantuvo su calidad e interés entre sus seguidores, la serie de televisión ha ido perdiendo conexión con su público y para su actual novena temporada el rating a bajado a unos 6 millones de espectadores.
Aunque recientemente un vocero de AMC conversó con la cadena CinemaBlend para desmentir la posibilidad de que el fin de los cómics signifique necesariamente el fin de alguna de las series, y afirmó que “este extraordinario cómic creó un mundo que ya vive en múltiples formas, y en los corazones y las mentes de millones de fanáticos de todo el mundo, y lo hará durante muchos años”.

Su creador y su imperio
El fin de los cómics no significa necesariamente el final para su creador Robert Kirkman, quien considera que “los zombis en esencia son una representación física de nuestro miedo natural a la muerte”.
Kirkman, pasó de ser un niño freak de Kentucky, Estados Unidos, que se escondía para ver películas de terror, a fundar su compañía de entretenimiento Skybound. Y no solo eso, sino alcanzar un lugar dentro del imaginario de terror. Consiguió, como sueña todo fanático del género, un espacio de honor al lado de su ídolo, George Romero, director y guionista estadounidense considerado el maestro del terror por sus producciones de muertos que regresan a la vida, cargadas de crítica social.
“Day of the Dead (1985) de Romero es mi película favorita de zombis, ya que creo que tiene los mejores zombis de sus películas, los mejores personajes, la mejor situación y la que está mejor escrita”, declaró Kirkman al portal Aullidos.
En esa misma entrevista confesó que su aporte al género es que “estoy mucho más centrado en los personajes. Yo creo que le doy un punto de ‘telenovela’ al género. Pero no me avergüenzo en absoluto de ello…”.
