El expresidente Ricardo Martinelli no goza de inmunidad, por lo que puede ser objeto de una investigación penal, a pesar de haber tomado posesión como diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen) el pasado 1 de julio.
Así se desprende del artículo 155 de la Constitución Nacional, en el que se establece que “los miembros de la Asamblea Nacional podrán ser investigados y procesados por el pleno de la Corte Suprema de Justicia, por la posible comisión de un acto delictivo o policivo, sin que para estos efectos se requiera autorización de la Asamblea Nacional”.
Y es que, como miembro del Parlacen, a Martinelli se le aplicaría el artículo 22 del Tratado Constitutivo de ese organismo, en el que se plantea que sus diputados “gozarán de las mismas inmunidades y privilegios de que gozan los diputados de los Congresos o Asambleas Nacionales”.
El citado tratado también detalla que “el Parlacen a solicitud de las autoridades competentes del país del cual el diputado es nacional podrá levantar y suspender las inmunidades y privilegios de los diputados”.
En tanto, la bancada de Panamá (Partido Panameñista, Partido Popular y Partido Revolucionario Democrático) en el Parlacen denunció ayer que la juramentación de Martinelli como diputado de ese foro regional se hizo violando varias de sus reglamentaciones.
El pasado martes 1 de julio, el exgobernante fue juramentado por la presidenta del Parlacen, la guatemalteca Paula Rodríguez, en una reunión extraordinaria de la junta directiva, celebrada en su despacho.
Dorindo Cortez, vicepresidente del Parlacen, denunció que la juramentación no se hizo en presencia de todos los miembros de la junta directiva. Además, dijo que ese organismo regional estaba en receso. “Hacer una juramentación en receso debía ser discutido por la directiva, pero no se hizo, ya que solo asistieron cinco diputados que no hacen quórum” .