COMUNICADO

Cciap: Sector empresarial propondrá acciones para mejorar la administración de justicia

Cciap: Sector empresarial propondrá acciones para mejorar la administración de justicia
Gabriel Barletta, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) exigió que las declaraciones de la procuradora Kenia Porcell, las cuales califica de "graves", sean investigadas dentro del Estado de derecho y el debido proceso, y asegura que se avanza "peligrosamente hacia el agotamiento de todo principio de legalidad". 

"Insistentemente hemos destacado a la necesidad de contar con instituciones dentro del imperio de la ley, y esta sea aplicada a todos por igual", expresó Gabriel Barletta, presidente de la Cciap. Lo trascendido sobre el supuesto contenido y forma de una conversación entre dos altos funcionarios del Ministerio Público y el Órgano Judicial, deja en entredicho la transparencia e independencia de tales Órganos; así como deja muchas dudas y cuestionamientos", aseguró.

Mediante un comunicado, la Cámara señaló la necesidad de recuperar la institucionalidad del país, ya que la falta de credibilidad generalizada nos hace ver como un Estado fallido, donde no existe un clima de seriedad alguna y esto tiene efectos negativos, no solo en la sociedad, sino en un decrecimiento de las inversiones y de fuentes de empleo. 

"La paciencia nacional se agotó, por lo que, en los próximos días, el sector empresarial en su conjunto estará proponiendo acciones puntuales para mejorar nuestra administración de justicia", informó Barletta, quien no precisó las medidas que sugerirá la Cciap.

El pasado 30 de julio, en una reunión "informal" en el despacho de la procuradora, el magistrado presidente interino de la Corte Suprema, Hernán De León, le confesó a Porcell que es objeto de "chantaje" a causa de una grabación suya, y que sería utilizada para coaccionarlo y “tumbar” el proceso seguido al expresidente Ricardo Martinelli por el caso de los pinchazos telefónicos.

 

Edición Impresa