La liberación de millones de dólares en cuentas bancarias a Cristóbal Salerno, imputado por el caso de Cobranzas del Istmo, se suma a otros fallos polémicos del juez primero penal, Rolando Quesada Vallespi. En marzo de 2015, dictó la excarcelación de Ignacio Fábrega, exdirector de Supervisión de la Superintendencia del Mercado de Valores, en el proceso relacionado con Financial Pacific.
Fue este mismo juez, quien el 3 de junio de 2013, ordenó el archivo definitivo de la investigación por el supuesto pago de sobornos para la construcción de cárceles modulares en Panamá, en la que se vinculó al italiano Valter Lavítola y a Francisco ‘Frankie’ Martinelli, primo del expresidente Ricardo Martinelli.
En 2009, sorprendió con una escandalosa decisión: alegando falta de pruebas, cerró un caso que se seguía al Grupo F. Internacional, del empresario Jean Figali, por delitos contra el ambiente, a raíz del relleno de tierras que realizó en Amador.
Varias de sus decisiones han sido revertidas por el Segundo Tribunal Superior, como la excarcelación que dictó a favor de Ignacio Fábrega. Debido a sus cuestionados fallos, la Corte Suprema de Justicia ordenó una auditoría judicial a su despacho en agosto de 2015, pero no se han revelado los resultados, a pesar de que este medio la ha solicitado en tres oportunidades al presidente de la Corte, José Ayú Prado. Quesada Vallespi tiene 76 años de edad y más de 25 años laborando en el Órgano Judicial.