A dos panameños y un costarricense una jueza de garantías en la ciudad de Panamá le decretó detención preventiva al imputarseles el delito contra la humanidad, en la modalidad de tráfico ilícito de migrantes.
Las supuestas víctimas en este caso son ciudadanos ecuatorianos, quienes pagaron 400 dólares cada uno para ser trasladados desde la provincia de Colón, en Panamá, hasta territorio costarricense y seguir viaje a Estados Unidos.
La audiencia de este caso se realizó este miércoles 25 de abril y en ella también se le decretó a un panameño arresto domiciliario, detalló una nota de prensa del Órgano Judicial.
Coris Medina, jueza de Garantías de Panamá, basó su decisión en que existe riesgo procesal porque uno de los imputados “traspasó la frontera” con Costa Rica.
Además hay dos implicados en la investigación que aún no se han podido aprehender.
En el caso del panameño con la medida de arresto domiciliario Medina basó su decisión “por su estado de salud”.
Medina concedió un plazo de seis meses al Ministerio Público, representado por el fiscal Jairo Samaniego, para que realice la investigación.
Antes de decretar las detenciones preventivas Medina dio por legalizadas las aprehensiones y la formulación de los cargos a los panameños y al costarricense.
De acuerdo con el Ministerio Público, el modus operandi de los aprehendidos consistía en que los ecuatorianos llegaban a la ciudad de Colón en un crucero como turistas, en ese área eran recogidos y trasladados hacia Costa Rica y luego a Estados Unidos.
Esta investigación se inició a mediados del pasado mes de marzo cuando las fiscalías de Colombia y Costa Rica informan a Panamá de que aproximadamente 90 ecuatorianos, que incluía menores de edad llegarían al país en pequeños grupos.
