Jürgen Mossack, socio de la firma Mossack Fonseca, se quejó este 2 de agosto del Ministerio Público por las investigaciones que adelanta por el presunto lavado de dinero, a través de sociedades creadas en su filial de Brasil.
Junto a su abogada Guillermina McDonald y Edison Teano, empleado de Mossack Fonseca, denunciaron que la firma es usada como "cortina de humo" por el Gobierno.
"Ha pasado un año desde que la empresa Mossack Fonseca fue víctima de un ataque cibernético mundial, un delito no solo en el territorio nacional sino también internacionalmente, y la justicia panameña solo se ha dedicado a atacar la firma, sin defender sus derechos al ser víctimas de un delito", señala una nota que entregaron.
Destaca que es "verdaderamente sorprendente" que Mossack Fonseca sea la única firma señalada "abiertamente por el Ministerio Público" cuando existen varias firmas y bancos panameños mencionados "en muchos de los procesos de corrupción" que se siguen en países como Brasil y Ecuador.
Sobre la investigación que adelanta la Fiscalía Segunda contra la Delincuencia Organizada por presunto blanqueo de capitales que vincula a la firma Mossack Fonseca con un escándalo de cobro de comisiones, a través de la Empresa Pública de Hidrocarburos del Ecuador (conocida comercialmente como EP Petroecuador), agregaron que aparecen mencionadas bancos y sociedades constituidas por firmas panameñas.
"Pero llama la atención que ningún personal de estas firmas ha sido conducida a indagatoria o ha sufrido medidas cautelares extremas como la detención preventiva, la cual ha sido aplicada a varios colaboradores de Mossack Fonseca", añade.
No obstante, en diferentes intervenciones, la firma ha explicado que constituir sociedades no es un delito.
La investigación por el caso EP Petroecuador es adelantada por el fiscal Ricaurte González a raíz de una solicitud de asistencia judicial de las autoridades de Ecuador, que descubrieron que Alex Bravo Panchano, exgerente de Petroecuador, había adquirido una serie de sociedades en Panamá a través de la firma Mossack Fonseca. Según las pesquisas, a través de estas sociedades había desviado fondos provenientes de concesiones otorgadas por la empresa estatal ecuatoriana
