La Fiscalía Primera Especializada contra la Delincuencia Organizada ordenó la detención preventiva de dos ecuatorianos que habían sido identificados como presuntos cabecillas de una red de trata de personas que fue desmantelada el miércoles pasado en el PH Ever Island, en calle 49 este de El Cangrejo.
El fiscal Rafael Baloyes ya le había imputado cargos por la presunta comisión del delito de trata de personas con fines de explotación sexual a los dos ecuatorianos y un colombiano que fueron aprehendidos durante el operativo, donde se ubicaron a las personas, entre colombianos y venezolanos, bajo el delito de explotación sexual.
En la investigación se estableció que cada ecuatoriano tenía alquiladas habitaciones para cometer dicho ilícito y ambos aceptaron haber publicado anuncios, tanto en páginas digitales como en medios impresos, donde ofrecían los servicios de estas personas con el propósito de atraer clientes y lograr un provecho económico.
Baloyes informó que luego del allanamiento al edificio Ever Island continuaron con las vigilancias del inmueble, logrando posteriormente ubicar a otras seis víctimas que habían dormido fuera del inmueble, por lo que actualmente suman 52 las víctimas (28 mujeres y 24 hombres).
Las víctimas proporcionaron información valiosa que acredita la explotación sexual y fueron atendidas por psicólogos de la Secretaría de Atención a Víctimas, Peritos y demás intervinientes del Proceso Penal, informó el Ministerio Público. "El delito de trata de personas es un delito grave y se castigará caiga quien caiga", afirmó el fiscal.
El Código Penal contempla penas de entre 15 y 20 años de prisión por el delito de trata de personas. La sanción se agrava de 20 a 30 años cuando hay "engaño" a las víctimas.
