Peritos en balística declararon la mañana de este, lunes 5 de septiembre, en el Segundo Tribunal de Justicia, en el marco del juicio que se le sigue al teniente Alexander Rosales por la presunta comisión del delito de homicidio de dos niños de ascendencia hindú en San Carlos, en el marco de un operativo antinarcóticos.
Se trata de los niños Ishan Bhiku Ahir y Twinkal Sureshbhai Ahir, quienes junto a su familia se dirigían hacia el interior del país a bordo de un vehículo cuando funcionarios de la Policía Nacional los abordaron.
El 23 de octubre de 2013, paralelamente a este viaje de diversión, efectivos de la Policía antidrogas realizaban un operativo de seguimiento a una red de narcotraficantes, que según fuentes de inteligencia transportaba una importante cantidad de droga hacia las provincias del interior.
La identificación que tenían los agentes antidrogas del carro en el cual se movilizaban los presuntos narcos era un auto marca Kia modelo Río, color blanco, mientras que los jóvenes viajaban en un vehículo rojo. Los oficiales de Policía montaron un retén en la vía Panamericana a la altura de San Carlos con la intención de interceptar a los presuntos narcos.
Sin embargo, durante la persecución policial surgió algún tipo de confusión porque dos agentes que participaban del operativo ordenaron a los policías detener el carro donde viajaban las víctimas, a pesar de ser de color rojo.
El conductor del vehículo disminuye la velocidad pero al ver que dos personas con armas de fuego en mano se aproximan, acelera y es en ese momento que los policías abren fuego contra el Kia color rojo, y fallecen los dos menores.
Según los testimonios de los policías, cuando el coche rojo se detiene, los agentes Rosales y Fidelina Pérez se acercan y abren una de las puertas, uno de ellos dice: "Fallamos, es una familia". Por lo que de inmediato se llamó a ambulancias y a un helicóptero del Servicio Nacional Aeronaval para trasladarlos a un hospital.
De acuerdo con el informe de balística hecho por el equipo de criminalística del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf), se estableció que el carro de las víctimas recibió al menos cinco impactos de bala y que los disparos que causaron la muerte de ambos jóvenes provinieron del arma del teniente Alexander Rosales, quien fue la persona que dio la alerta a los otros efectivos de la Policía Nacional para que abrieran fuego.
Por este caso, la fiscalía también solicitó abrir un proceso penal por delitos de encubrimiento contra los oficiales de la Policía Baldomiro Montenegro, Domingo Espitía, José Javier Rodríguez, George González, Jhonny Concepción y Edson González, por haber incurrido en la posible alteración de la escena del crimen.
