La fiscal tercera de descarga Vielka Vargas de Byrne solicitó este lunes 12 de junio de 2017 el llamamiento a juicio de los policías implicados en el caso de los dos pescadores que –en el año 2009– fueron acribillados a tiros por la Policía Nacional frente a las costas de Panamá Viejo.
La petición, apoyada por el equipo legal de los familiares de los pescadores fallecidos, se realizó durante la audiencia preliminar, realizada en el salón de audiencias del Juzgado Decimoséptimo Penal, por la supuesta comisión de los delitos de homicidio, posesión de armas y simulación de hechos punibles en contra de los 6 policías implicados en este caso.
La audiencia empezó a las 10:30 a.m. y se extendió hasta las 12:20 p.m., aproximadamente. El Juzgado informó que se acogerá al término, de 24 horas, para dictar sentencia. Sin embargo, por lo voluminoso del expediente este periodo de tiempo se extenderá aún más.
Con pancartas en manos, los familiares de los pescadores asesinados exigieron que finalmente se haga justicia en este caso.
“Justicia, justicia, justicia”, pedían luego de que los hermanos Dagoberto y Rigoberto Pérez fueran asesinados, el 25 de mayo de 2009, cuando viajaban a Playa Leona, distrito de La Chorrera, provincia de Panamá Oeste, tras una faena de pesca.
Cabe mencionar que solo uno de los implicados fue a la audiencia: Héctor Vionel López. Y es que, durante el proceso, en mayo de 2010, los demás policías fueron indultados por el entonces presidente Ricardo Martinelli, acto que fue demandado ante la Corte Suprema de Justicia.
A su llegada al juzgado, el abogado Víctor Orobio pidió la condena para cada uno de los policías involucrados en este suceso.
“Deben ser condenados cada uno de ellos, porque incumplieron el procedimiento, no tomaron en precaución la debida diligencia y le lanzaron balas a estos jóvenes… más de 70 a 80 proyectiles”, señaló el abogado.
Agregó que “todos en su momento deben ser condenados y sancionados a la pena máxima por matar a estos pescadores”, al referirse a los policías que no enfrentaron esta audiencia preliminar.
ORIGEN
Este caso tiene su origen cuando los policías buscaban una lancha en la que supuestamente se transportaba drogas; se toparon con la embarcación Niña Evia, donde iban los hermanos y los primos de estos, Domingo y Manuel Ábrego, y Alexis Aroliga.
En su versión inicial, los policías aseguraron que al verlos, los pescadores intentaron escapar y que por esto se les persiguió, pero cuando se les pidió que pararan, respondieron a tiros y se suscitó entonces el enfrentamiento.
Sin embargo, Domingo Ábrego, quien resultó herido, relató que los agentes no dieron la voz de alto y simplemente abrieron fuego contra ellos, que ni portaban armas ni transportaban drogas.
Los hermanos Dagoberto, de 16 años, y Rigoberto, de 18, murieron en la ambulancia que los trasladaba hacia el hospital. Sus primos resultaron heridos y Aroliga quedó ileso.
