El arribo de migrantes a territorio panameño puede rebasar el promedio diario estimado en los próximos días, luego que se confirmara que en la localidad colombiana de Necoclí hay cerca de 14 mil viajeros esperando seguir su camino hacia el norte del continente.
Varios medios medios colombianos informaron que las autoridades locales, de este municipio de Antioquia, alertaron de una nueva emergencia humanitaria tal como se dio en julio pasado. El poblado fronterizo de Necoclí es una de las paradas previas que hacen los migrantes antes de ingresar a Darién.
Jorge Augusto Tobón, alcalde de Necoclí, informó que los servicios públicos y hospitalarios están colapsados. Le está solicitando a las cancillerías de Panamá y Colombia que incremente el número de permisos de paso migratorio, tomando en cuenta que actualmente está en 500.
“La situación se va a complicar porque diariamente nos están llegando entre 800 y 1,200 migrantes al municipio”, dijo Tobón al diario El Tiempo.
La crisis migratoria en la región llevó a las autoridades de Panamá y Colombia a realizar reuniones de coordinación para que se diera un flujo migratorio controlado a fin de garantizar los derechos humanos de estos viajeros y evitar el tráfico ilegal de personas.
Incluso ambas naciones vecinas sumaron a las conversaciones a otros países del área para cumplir con estos objetivos y en agenda hay otros encuentros programados para atender la situación.
Panamá y Colombia han reiterado que son países de tránsito y que la mayoría de los migrantes tienen como destino Estados Unidos, razón por la cual se espera el apoyo de las naciones de la región.
El Ministerio de Seguridad de Panamá informó que este año, hasta agosto, aproximadamente 64 mil migrantes habían pasado por territorio istmeño. La mayoría de nacionalidad haitiana.
PROCURADOR
El flujo de migrantes por la selva de la provincia panameña de Darién ha generado una preocupación adicional para las autoridades con las denuncias de robos, agresiones y violaciones sexuales.
Ayer, el procurador encargado de la Nación, Javier Caraballo, realizó una gira por el poblado darienita de Bajo Chiquito, que es el primer lugar en donde arriban estos migrantes, para evaluar las denuncias.
Caraballo adelantó que a partir de la próxima semana se tendrá un fiscal de planta para recibir las denuncias que presenten los migrantes.
“Esta visita y algunas investigaciones que se vienen adelantando dan cuenta de la participación de ciudadanos panameños y colombianos en la comisión de este tipo de conducta delictiva”, afirmó Caraballo.
Resaltó que es importante que las autoridades de los países que tienen que ver con este flujo de migrantes coordinen de una manera adecuada a fin realizar acciones en conjunto para desarticular a los grupos criminales que se están aprovechando de la situación migratoria.

