Dos colombianos que fueron detenidos la semana pasada, acusados de ser los cabecillas de la red de traficantes de migrantes extracontinentales que tenían como destino Estados Unidos y Canadá, se acogieron al artículo 25 de la Constitución y no declararon durante su indagatoria, informó el Ministerio Público.
El fiscal Superior contra el Crimen Organizado, Rafael Santiago Baloyes Lobos, informó que la diligencia de indagatoria se desarrolló el 30 de junio pasado, dos días después de la detención.
Una operación internacional en la que participaron cinco países de Centroamérica dio con el arresto en Panamá de los dos colombianos y cinco panameños vinculados a la red de trata de personas. La red mantenía operaciones en el apartamento 25A del edificio Lacosta Tower, en Costa del Este, en donde se detuvo a los cabecillas de la red criminal.
Según el Fiscal, los panameños detenidos rindieron sus versiones y "están contribuyendo a esclarecer el hecho, todas las pruebas coinciden y fortalecen la teoría del caso donde está acreditado el delito y la vinculación efectiva de los cabecillas".
Agregó que aunque se mantengan en la decisión de no rendir su versión, las pruebas están para lograr un llamamiento a juicio y una condena.
