En el juicio seguido al expresidente Ricardo Martinelli por los espionajes realizados en los dos últimos años de su mandato (2012-2014), continúa rindiendo testimonio la víctima y querellante Balbina Herrera.
La defensa de Martinelli, acusado por la presunta comisión de los delitos de interceptación de telecomunicaciones y seguimiento, persecución y vigilancia sin autorización judicial, lleva a cabo el contrainterrogatorio, sobre 19 correos electrónicos que Herrera reconoció como suyos.
#JuicioOral| Finaliza por hoy juicio oral en caso Pinchazos Telefónicos. Mañana continuará con el contrainterrogatorio de una de las víctimas, una dirigente política, por parte de la defensa. pic.twitter.com/QocjA8axuX
— Ministerio Público (@PGN_PANAMA) October 19, 2021
Herrera se presentó desde el lunes 18 de octubre, como testigo de la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada, y reconoció correos electrónicos en los que están las transcripciones de sus comunicaciones, así como su agenda de trabajo y conversaciones de reuniones con copartidarios políticos, antes y durante su período como candidata presidencial del PRD, en las elecciones de mayo de 2009.
La defensa del exmandatario seguirá este miércoles 20 de octubre con el contrainterrogatorio a la excandidata presidencial.
Reacciones
Según Sidney Sittón, abogado de Martinelli, en el contrainterrogatorio se demostró que los documentos que le mostraron a Herrera en la Fiscalía Auxiliar y en el despacho de Harry Díaz -exmagistrado fiscal, cuando el caso era competencia de la Corte Suprema de Justicia– no fueron sometidos a ningún tipo de pericia con un perito informático forense, por lo que “eso no tiene ningún valor”.
Además, dijo que el Ministerio Público no solicitó acceso a los correo electrónico o celulares de las víctimas, para poder hacer una pericia y demostrar que de esas cuentas y dispositivos salieron los documentos que supuestamente fueron interceptados por agentes del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), sin autorización judicial.
Por su parte, Carlos Herrera Delegado, abogado del querellante Mitchell Doens, manifestó que el tema de la veracidad de los documentos es compensando con los testimonios de las víctimas, que se hacen bajo la gravedad de juramento. Todos han reconocido que se trata de sus comunicaciones.
“Un testigo protegido que bajo la gravedad de juramento y despojándose de su protección, estableció la autenticidad de los mismos. ¿Quién puede decir si un correo lo escribió, lo recibe, transmitió o no, si no es la víctima? Y no ha habido ninguna sola víctima que no haya desconocido algún correo o que haya dicho que ese correo no le perteneció en algún momento”, dijo.
“Creemos que son reclamos necios y que debe imperar el testimonio de las víctimas como el mecanismo de reconocimiento oficial”, indicó Herrera Delegado.
Aclaró que varios peritos han declarado en el juicio que se cumplió con la cadena de custodia, conforme a las leyes vigentes en 2014, cuando se practicaron las primeras diligencias de este caso.

