Por el delito de lesiones psicológicas en perjuicio de la presentadora de televisión, Piky Zubieta, fue condenado a 70 meses de prisión, el ciudadano David D’anelo Phillips Taylor.
Durante una audiencia realizada este viernes 2 de octubre, casi tres años después de que Zubieta hiciera la denuncia, se logró la condena del hombre que utilizando una cuenta de Instagram, acosaba y amenazaba a la presentadora y a su hija, menor de edad.
A Phillips Taylor también se le impuso la pena accesoria de alejarse de la víctima, su familia y a su dirección residencial durante 60 meses (5 años) una vez cumplida la pena de cárcel de 5 años y 10 meses.
Según una nota informativa del Ministerio Público, “el hecho ocurrió el 8 de noviembre de 2017, aproximadamente a las 6:25 p.m., cuando Phillips Taylor incurrió en violencia psicológica mediante el uso de la red social Instagram, al enviar desde su cuenta @the_gunman_507, a la cuenta de la víctima, un mensaje que la obligaba a tolerar la ofensa y humillación como madre, además de amenazarla junto a su hija menor de edad de abusar sexualmente de ellas”.
En su cuenta de Instragram, Zubieta publicó que tras meses de incertidumbre, noches de desvelo, agotamiento físico y mental pero sobre todo una época de mucho aprendizaje, se dio sentencia al creador de lo que él se refería como “una simple broma estúpida”.
La condena llega casi tres años que puse la querella por el acoso cibernético que sufría por amenazas de violación sexual hacia mi hija y mi persona, amenaza de muerte dantesca hacia toda mi familia y múltiples mensajes desde cuentas improvisadas y perfiles falsos, agregó.
La presentadora señaló que en Panamá no hay ley contra el delito digital cibernético. “La forma de empezar a resolver esta situación es proveer educación para que todos, especialmente las nuevas generaciones, sepan que el mal uso de las redes sociales puede tener consecuencias”.
El hecho de que no hay reglamentación contra el acoso sexual cibernético me obligó a recurrir a otros delitos, que aunque lo pudieron ligar a lo que estaba sucediendo, no era la única ofensa que se había cometido. Necesitamos una legislación que enmarque los derechos y deberes de los que utilicen las redes sociales, y penalice de manera ejemplar a los que hagan mal uso de ellas denigrando, intimidando o amenazando y escudándose detrás de cuentas falsas, añadió.
Tenemos derecho a la libertad pero no olvidemos que “tu libertad termina cuando atenta contra la libertad y derechos de alguien más”, expresó Zubieta.
