La directora del Servicio Nacional de Migración, Samira Gonzaine, advirtió sobre “el creciente número” de ciudadanos ecuatorianos que llegan a las estaciones humanitarias ubicadas en la provincia de Darién: un promedio de 240 personas por día.
Este año han transitado por Darién más de 230,000 personas, según estadísticas oficiales. Octubre fue un record: casi 60,000 atravesaron la selva durante ese mes. La mayoría -dos de cada tres- huyendo de Venezuela con sus hijos. Pero, según Gozaine, el aumento de personas provenientes de Ecuador es notorio.
Para Gozaine, la situación puede obedecer a engaños: información falsa le indica a personas que quieren salir del país por motivos de seguridad, que la trocha imposible que es el tapón del Darién es una ruta fácil y segura.
Según cifras del Ministerio de Seguridad (MinSeg), hasta noviembre 230,000 personas habían ingresado a Panamá por el Darién. Al llegar, son recibidas en la estación de recepción migratoria de Canaán Membrillo, donde hay 136 migrantes; la de San Vicente, con 48; Lajas Blancas, con 201, y el de Bajo Chiquito, con 337.
En la de Los Planes, de Chiriquí, hay 991. Es el punto donde quedan varados cientos de venezolanos que retornaron desde México, donde los encontró el anuncio del cierre fronterizo decretado por los Estados Unidos en su ruta al norte.
Esta semana, la embajadora de Estados Unidos en Panamá, Mari Carmen Aponte, viajó hasta el límite del país con Colombia en una gira interinstitucional que incluyó al ministro de Seguridad Pública, Juan Manuel Pino, y a la canciller Janaina Tewaney Mencomo.

