La Corte Suprema de Justicia estimó que la juez Baloisa Marquínez no violó las garantías fundamentales del expresidente Ricardo Martinelli cuando decidió seguir adelante con la realización del juicio por el caso Odebrecht, en enero pasado, a pesar de no contar con las declaraciones de una serie de testigos brasileños solicitados por sus abogados defensores.
Al resolver un amparo de garantías constitucionales presentado por Carlos Carrillo, integrante del equipo de abogados de Martinelli, cuyo fallo fue dado a conocer el pasado 13 de julio, la Corte advierte que, en este caso concreto, se pretendía utilizar a esa corporación de justicia como una tercera instancia judicial para invalidar la decisión de la juez de primera instancia.
El fallo precisa que, a través del amparo de garantías, solo es posible verificar una posible vulneración de derechos fundamentales protegidos por la Constitución.
También detalla que, tras analizar el recurso presentado, no se logró establecer “consideraciones de hecho con suficiente relevancia jurídica que permitan inferir que nos encontramos ante un acto potencialmente lesivo de los derechos fundamentales”.
La defensa de Martinelli argumentaba que la decisión de la juez Marquínez de no tramitar una asistencia judicial para la comparecencia de Mónica Moura y João Santana en el juicio, con el fin de repreguntarles sobre las declaraciones rendidas ante la fiscalía, constituía una violación de los derechos fundamentales de su cliente.

El fallo, bajo la ponencia del magistrado Carlos Alberto Reyes, sostiene que la defensa de Martinelli no logró explicar el concepto de la presunta violación cometida por la juez Marquínez, por lo que esa corporación de justicia decidió no admitir el amparo de garantías constitucionales.
La defensa de Martinelli sostiene que el juzgado, en lugar de entregarles las boletas para citar a Moura y Santana y que ellos gestionaran su comparecencia al juicio, debió tramitar una asistencia judicial para poder interrogarlos sobre sus declaraciones.
Los abogados de Martinelli también alegan que no pudieron repreguntar a otros testigos brasileños que declararon dentro del expediente del caso Odebrecht.
Mónica Moura, esposa del publicista João Santana, estratega de la campaña presidencial del candidato de Cambio Democrático (CD), José Domingo Arias, en las elecciones de 2014, relató el acuerdo que sostuvo con el expresidente Ricardo Martinelli para trabajar en la estrategia política.
Moura declaró que se reunió con Martinelli en el Palacio de las Garzas, donde negociaron el costo de la campaña: $21 millones. De ese monto, $16 millones serían pagados por Odebrecht, $4.5 millones por Cambio Democrático y $500 mil fueron entregados por el propio Martinelli en un maletín.
El despacho de la juez Baloisa Marquínez trabaja actualmente en la sentencia que dictará contra los 21 procesados que enfrentaron el juicio, el cual concluyó el pasado 27 de febrero.
Durante el juicio, la fiscal Ruth Morcillo solicitó una sentencia condenatoria para 16 personas. La juez también deberá resolver varios incidentes de nulidad y de prescripción de la acción penal. Además, en la misma resolución deberá pronunciarse sobre la situación de Aaron Mizrachi Malca, quien fue juzgado por separado debido a un recurso que se tramitó ante la Corte y que fue resuelto después de concluido el juicio.

