Un cargamento de 500 armas de fuego, entre las que se encuentran fusiles de asalto, municiones, material para el ensamblaje de pistolas y otros accesorios, fue decomisado por la Policía durante una inspección realizada en un depósito de la sección de carga del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
La carga, procedente de Turquía, había sido declarada como armas de fogueo. Sin embargo, fue descubierta por las autoridades tras una revisión realizada por expertos de la Dirección Institucional en Asuntos de Seguridad Pública (DIASP), quienes detectaron que las armas estaban aptas para disparar en modo semiautomático y en ráfagas.
Las autoridades han iniciado una investigación para determinar el destino final del armamento, que, de haber caído en manos de redes criminales, habría representado una grave amenaza para la seguridad ciudadana.
Fuentes policiales revelaron que este es el mayor cargamento de armas decomisado en los últimos años en el territorio nacional.
El pasado 9 de abril, en Arraiján, provincia de Panamá Oeste, las autoridades decomisaron 5,330 municiones de diversos calibres y cinco granadas que fueron ubicadas en una casa abandonada.

En esa ocasión se informó que las municiones podrían pertenecer a grupos delincuenciales que operaban en Panamá Oeste y que estarían vinculados a casos de sicariato y robos.
Entre el material decomisado había municiones para pistolas de 9 milímetros, cartuchos de escopeta, municiones para fusiles de 5.56 y 7.62 milímetros, propulsores para lanzagranadas y balas trazadoras.
El director de la Policía, Jaime Fernández, reveló que el 90% de los homicidios que ocurren en el país se cometen con armas de fuego. También ha señalado que se trabaja en la identificación y desarticulación de redes criminales dedicadas a la introducción ilegal de armas al país.

