La Fiscalía Superior de Bocas del Toro ha descartado, por el momento, la existencia de células de una secta religiosa en El Terrón, en la comarca Ngäbe Buglé, que acabó con la vida de una embarazada, sus cinco hijos y una joven de 17 años de edad.
Personal de la fiscalía, en conjunto con peritos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf), llegó en días pasados a la escena en la denominada “Iglesia de Dios”, en El Terrón, donde torturaban a las personas y cometieron los asesinatos dados a conocer el pasado 14 de enero.
En El Terrón y los alrededores operaba la iglesia liderada por Mario Plátano González. Allí se hicieron pruebas para detectar la presencia de sangre donde se hacían los cultos.
Fuentes del Ministerio Público informaron que la fiscalía −a cargo de Rafael Baloyes− continúa entrevistando a las personas de la comunidad de El Terrón, pero que hasta el momento no hay elementos que hagan pensar que haya otras personas implicadas.
También no ha habido indicios que indiquen que existan áreas aledañas donde se estuviera desarrollando actos parecidos como los de la secta en El Terrón.
Por este caso hay nueve personas imputadas por la presunta comisión de los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio y privación de libertad.
Durante el inicio de las pesquisas, el fiscal Baloyes dijo que al momento de su detención, los presuntos responsables mantenían retenidas a otras 15 personas en prácticas de rituales, las cuales −según la Policía− mostraban lesiones y golpes.

